Prepararse

Buen día lectores de La DaTaMix.

Seguramente muchos de ustedes entenderán sobre la relevancia del estudio, de incorporar conocimiento, de prepararse.

Pues bien días atrás quien suscribe presenciando un programa deportivo, específicamente de futbol, escucho atentamente la definición de un periodista deportivo sobre un conflicto surgido en el club Boca Juniors. Y refería a la cuestión del ídolo del club Juan Román Riquelme. Haciendo referencia a sus aptitudes de gran futbolista en sus tiempos de actividad, pero en este presente que le toca ser vicepresidente, no se preparó adecuadamente.

Que el haber una gran figura dentro del campo de juego no es aval suficiente para ejercer un cargo dirigencial, para ello antes debió instruirse y luego presentarse al cargo de referencia. Ya que los resultados negativos (como la renuncia de Pergolini) demuestran que le cuesta encontrar un plan de gobierno adecuado para resurgir al club del segundo plano que ocupa en el presente.

Nunca tan rápido se podía asociar ese relato a lo que hoy vemos en la función publica ¿no?

Un concepto que antes no era muy tenido en cuenta, pero con el correr de los años, los avances de la ciencia, las nuevas problemáticas sociales, económicas, ambientales, etc. Y la falta de resolución de viejas problemáticas que truncaron

el progreso de regiones o lugares, por ello la necesidad de contar con personas especializadas para adaptar programas, sistemas, planes, acordes a los nuevos tiempos.

Adaptación que ya no permite a individuos pertenecientes a cierta generación hacerlo. Aunque se empecinen en demostrar que están totalmente ambientados a la modernidad.

Además como refleja Oscar Oszlack en su obra, “que nuevas herramientas deben ser requeridas para pensar la gestión pública” (La estado en la era exponencial 2020). Señala la importancia de rediseñar nuevas formas de gestión dentro del estado, y para ello hay que estar preparado.

Todo lo expresado, en Misiones no tiene implicancia o valor. No porque el suscritor este errado en la idea. Simplemente porque a la clase política no le favorece ese cambio de paradigma. No es favorable para una infinidad de dirigentes de décadas, que el pueblo comprenda sobre la carencia de personas realmente preparadas para ejercer cargos de relevancia.

Más bien que la improvisación a los cargos decisivos dentro del conglomerado de poder continúen siendo una normalidad o algo incuestionable para todos los sectores sociales. Y se mantenga inalterable ese orden de poder a un grupo de individuos que ya no encajan en el nuevo contexto.

Lo cual poco importa, porque no es el objetivo primordial de estos grupos.

Lo mismo sucede en rangos inferiores, donde no solo fluye ese refrán contemporáneo que en pocas palabras grafica la realidad “contacto mata curriculum”. Y no es intención caer en propuestas discriminativas, sino apuntar a la igualdad de posibilidades tan solo reconociendo la veracidad del contexto que transitamos.

Además ocurre que existen ciudadanos especializados en otras habilidades, y no jerarquizan la función, al no contar con las herramientas teóricas para ejercer el cargo que ocupan. E improvisan de una manera caótica desaprovechando oportunidades que hoy son cada vez menos.

Por ello será menester de la opinión pública entender que el crecimiento no es un milagro, sino el resultado de una planificación incluida dentro de las políticas de un estado o institución por gente capacitada a tal fin. Y que no hay tiempo para improvisados.

No se trata de discriminar, sino de seleccionar a los mejores jugadores para afrontar los nuevos compromisos venideros y así obtener los mejores resultados para alcanzar el podio.

Y usted, ¿pondría a un delantero de arquero?

 

Sonchy Arias – Politólogo