Noticias difíciles: una competencia clínica que también forma parte del cuidado del paciente

En el marco de las actividades desarrolladas por el Día Mundial de la Seguridad del Paciente, la Mgtr. Nadia Lunge, instructora en Simulación Clínica, presentó la charla “La conversación que nadie quiere tener y todos debemos aprender”, abordando las herramientas necesarias para comunicar noticias difíciles y acompañar al paciente y su familia durante situaciones de alto impacto emocional.

La presentación puso en discusión una situación frecuente en la práctica sanitaria: profesionales que deben comunicar diagnósticos, evoluciones o decisiones terapéuticas que modifican de manera significativa las expectativas de una persona, sin haber recibido necesariamente formación específica para afrontar esas conversaciones, “todos vamos a dar noticias difíciles. La diferencia está en si estamos preparados o no”, plantea el material presentado.

Durante la exposición, Lunge analizó algunas de las razones por las que estas conversaciones suelen evitarse, entre ellas el temor a generar daño, la dificultad para manejar el dolor del otro y el miedo a no tener respuestas. Sin embargo, evitar la conversación no elimina la incertidumbre del paciente, sino que puede trasladarla a otros espacios, aumentando la angustia y dificultando la toma de decisiones informadas.

Como herramienta concreta, la capacitación presentó el protocolo SPIKES, un método estructurado para abordar noticias difíciles a partir de seis etapas: escenario, percepción, invitación, conocimiento, emociones y estrategia. El objetivo es evitar la improvisación y brindar un marco que permita desarrollar la conversación respetando la autonomía, los tiempos y las necesidades de cada paciente.

El primer paso consiste en preparar adecuadamente el escenario, buscar un espacio privado, sin interrupciones, ubicarse al mismo nivel que el paciente y consultar quién desea que lo acompañe. Luego se propone conocer qué información recibió previamente y cómo comprende su situación antes de avanzar con nuevos datos.

La comunicación de la información debe realizarse con un lenguaje claro y comprensible, evitando eufemismos y entregando la información en dosis que permitan comprobar si está siendo comprendida. “Dar noticias difíciles es una habilidad, no un conocimiento” señala la profesional. El protocolo también contempla anticipar que se trata de una noticia difícil antes de comunicar.

Otro de los aspectos centrales de la exposición fue el abordaje de las emociones que aparecen después de recibir una noticia de estas características. Llanto, silencio, enojo o negación forman parte de la respuesta posible del paciente. Frente a estas situaciones, se planteó que el objetivo no es “resolver” la emoción, sino acompañarla mediante el silencio, la escucha y la validación, evitando llenar inmediatamente los espacios con explicaciones o falsas expectativas.

Finalmente, la conversación debe concluir con una estrategia concreta. Ofrecer un plan, responder qué sucederá a continuación y pautar el seguimiento permite que el paciente no quede solo después de recibir la información.

“La simulación en salud es una herramienta fundamental, la comunicación se entrena y es fundamental practicarla”.