Posadas. Villa Cabello y Fátima, las piezas clave de una red del Parque de la Salud que multiplica la atención especializada junto al Madariaga.
En los primeros ocho meses de este año el Departamento Quirúrgico del Hospital Escuela «Dr. René Favaloro» de Villa Cabello superó los 730 procedimientos entre cirugías ambulatorias y de mayor estancia, con una proyección que roza los mil casos hacia fin de año, lo que representaría un crecimiento de entre el 35 y el 40 por ciento respecto de 2025.
El dato, aportado por el gerente asistencial de la institución, Dr. Carlos Veronesi, confirma el ritmo de expansión de un centro que se consolidó como efector clave dentro de la red que integra el Hospital Madariaga y la Fundación Parque de la Salud, y que hoy ofrece cirugía general, coloproctología, plástica, urología, ginecología y traumatología, además de sostener una sala de internación con una ocupación del 90 por ciento.
Una agenda quirúrgica que crece mes a mes
El área quirúrgica del Favaloro atraviesa uno de sus mejores años desde su apertura. Según explicó Veronesi, la proyección de superar los mil procedimientos hacia diciembre no es solo un número: refleja la capacidad instalada de un hospital que fue pensado, desde su origen, como un nodo descentralizado de atención especializada.
«En estos primeros ocho meses del año, el Departamento Quirúrgico del Hospital Favaloro ya ha realizado más de 730 procedimientos entre cirugías ambulatorias de mayor o menor estancia y esperamos terminar el año con más de mil procedimientos, lo que sería aproximadamente un 35 a 40 por ciento más que el año 2025», detalló el gerente asistencial.
La cartera de especialidades es amplia: cirugía general, coloproctología, cirugía plástica —dentro de la cual se realizan intervenciones de MOHS para el tratamiento del carcinoma basocelular—, urología y ginecología, esta última dividida entre procedimientos de piso pelviano y cirugía mini-invasiva, con laparoscopía, histeroscopía y lisis tubaria. A esto se suman intervenciones de dermatología y traumatología, que completan un mapa quirúrgico pensado para resolver patologías de mediana y alta complejidad sin necesidad de derivar al paciente fuera del sistema.
Internación con ocupación en alza
El crecimiento no se limita al quirófano. El área de internación del Favaloro cuenta con 12 camas destinadas a patologías clínicas y este año trabaja con una ocupación cercana al 90 por ciento, un salto respecto del período anterior que da cuenta de la demanda sostenida sobre el hospital.
Entre los cuadros más frecuentes, Veronesi mencionó patologías cardiovasculares como insuficiencia cardíaca y eventos isquémicos, accidentes cerebrovasculares, cuadros respiratorios —exacerbaciones de enfermedad pulmonar crónica, asma y neumonías—, infecciones urinarias y bacteriemias, y afecciones del aparato gastrointestinal como el síndrome ictérico y la hemorragia digestiva. También describió un incremento reciente de patologías renales crónicas reagudizadas, que requieren sesiones de hemodiálisis a cargo del Servicio de Nefrología del Madariaga, con guardia activa los treinta días del mes.
«Se manejan diferentes tipos de patologías, cardiovasculares, insuficiencia cardíaca, eventos isquémicos, accidente cerebrovascular, patologías respiratorias… también patologías de aparato gastrointestinal», enumeró el gerente asistencial, quien remarcó que cada caso es evaluado tanto por los equipos de internación como por los profesionales que intervienen a través de interconsultas.
Una red que absorbe, deriva y acompaña
Uno de los aspectos que Veronesi destacó con mayor énfasis fue la lógica de trabajo en red que sostiene al Favaloro. El hospital absorbe pacientes provenientes de una guardia de emergencias polivalente, coordina con el Servicio de Terapia Intensiva el pase de pacientes que ya no requieren alta complejidad, y mantiene un vínculo constante con las instituciones de la Fundación Parque de la Salud, en particular con el Servicio de Clínica Médica del Madariaga y con el Hospital de Fátima, en Garupá. A esa trama se suman el Hospital de Itaembé Guazú que completan el circuito de referencia, contrarreferencia y derivación de pacientes según el grado de complejidad de cada caso.
La descentralización del Madariaga: Villa Cabello y Fátima como efectores
El crecimiento del Hospital Favaloro no puede leerse de manera aislada: es la expresión más concreta de la política de descentralización que impulsa el Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» junto a sus efectores regionales. Villa Cabello, con el Favaloro, y Garupá, con el Hospital de Fátima, funcionan como extensiones de un mismo sistema pensado para acercar la atención especializada a distintos puntos del territorio misionero, evitando la concentración de pacientes en un único centro y descomprimiendo la demanda sobre el hospital cabecera.
Esta organización en red permite que cada efector desarrolle su propia identidad asistencial —quirúrgica en el caso del Favaloro, con fuerte anclaje en clínica médica en el caso de Fátima— mientras se mantiene una coordinación permanente para la derivación de pacientes según la complejidad de cada cuadro.
«El Hospital Favaloro forma parte de la red integrada de la Fundación del Parque de la Salud con el objetivo de descentralizar la atención», subrayó Veronesi, al remarcar que esa lógica organizada es la que le permite al hospital seguir creciendo sin perder capacidad de respuesta.
El rol de la Fundación Parque de la Salud y Gobierno misionero en la inversión tecnológica
Detrás de estos números hay una decisión estratégica que excede a cada hospital en particular: la de la Fundación Parque de la Salud en sintonía con el Gobierno de Misiones, que coordinan la inversión en tecnología calificada y en recursos humanos especializados para todo el sistema integrado por el Madariaga y sus efectores. Esa coordinación es la que permite sostener servicios de alta exigencia —desde hemodiálisis con guardia permanente hasta cirugías mini-invasivas y oncológicas— en distintos puntos de la provincia, sin que la calidad de la atención dependa de la distancia geográfica del paciente respecto del hospital central.
El caso del Favaloro es, en ese sentido, un ejemplo de cómo la inversión planificada en equipamiento y en formación de equipos se traduce en resultados medibles: más procedimientos, mayor ocupación y una red que responde de manera integral a las necesidades sanitarias de la comunidad. «Es una manera organizada de brindar atención y el Hospital Favaloro aumenta su crecimiento continuo, dando una atención de calidad integral y pudiendo dar respuesta a la comunidad», cerró Veronesi.
