Cada 1 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas Mayores, una fecha que busca promover una mirada integral sobre el envejecimiento, reconocer los derechos de las personas mayores y generar conciencia sobre la importancia de acompañarlas para que puedan transitar esta etapa de la vida con autonomía, bienestar y calidad de vida.
El envejecimiento es un proceso natural que forma parte del ciclo de la vida. Por eso, acompañar a una persona mayores no significa quitarle autonomía ni decidir por ella, sino brindarle apoyo, respeto y las condiciones necesarias para que pueda continuar tomando decisiones sobre su propia vida.
Desde el entorno familiar y comunitario se pueden generar acciones cotidianas que contribuyan a cuidar la salud física y emocional, prevenir situaciones de aislamiento y favorecer una vejez activa.
Claves para acompañar durante la vejez
ü Escuchar y respetar sus decisiones: las personas mayores tienen derecho a expresar sus deseos, necesidades y opiniones. Es importante evitar decidir por ellas sin consultarles y respetar sus tiempos.
ü Favorecer la autonomía: siempre que sea posible, permitir que realicen por sí mismas las actividades cotidianas. Brindar ayuda cuando la necesitan, sin reemplazar innecesariamente sus capacidades.
ü Promover los controles de salud: mantener los controles médicos y odontológicos, revisar periódicamente la medicación y consultar ante cambios en la visión, audición, movilidad, alimentación, memoria o estado de ánimo.
ü Cuidar la alimentación y la hidratación: una alimentación variada y adecuada a sus necesidades contribuye a mantener la fuerza y prevenir enfermedades. También es fundamental prestar atención a la ingesta de agua, especialmente durante los días de alta temperatura.
ü Estimular el movimiento: la actividad física adaptada a las posibilidades de cada persona ayuda a conservar la movilidad, la fuerza y el equilibrio. Caminar, realizar ejercicios suaves o participar de actividades recreativas son alternativas que pueden favorecer un envejecimiento activo.
ü Cuidar la salud emocional: conversar, compartir actividades y mantener los vínculos sociales es tan importante como cuidar la salud física. Prestar atención a señales como tristeza persistente, aislamiento, pérdida de interés o cambios importantes en su comportamiento permite buscar ayuda de manera oportuna.
ü Prevenir caídas y accidentes: mantener los espacios de circulación despejados, mejorar la iluminación, utilizar calzados seguros y revisar aquellos elementos del hogar que puedan provocar tropiezos son medidas sencillas que ayudan a reducir significativamente los riesgos.
ü Evitar el aislamiento: acompañar también significa estar presentes. Una llamada, una visita, compartir una comida o acompañar a una actividad pueden tener un impacto importante en el bienestar y en la sensación de pertenencia.
ü Respetar y proteger sus derechos: las personas mayores deben recibir un trato digno, sin discriminación violencia, maltrato infantilización. Cuidar también implica estar atentos ante situaciones de abuso físico, psicológico, económico o de abandono.
Cuidar también es acompañar. La vejez no debe ser atendida únicamente desde las necesidades de cuidado. Las personas mayores continúan teniendo proyectos, intereses, vínculos, deseos y capacidad para aportar a sus familias y comunidades. Por eso, construir una sociedad que acompañe el envejecimiento implica garantizar autonomía, participación, respeto y acceso a la salud, promoviendo espacios donde puedan seguir desarrollando sus capacidades y tomando decisiones sobre sus vidas.
En este día, la propuesta es mirar el envejecimiento desde una perspectiva integral: acompañar sin sobreproteger, cuidar sin quitar autonomía y estar presentes respetando siempre la dignidad y los derechos de cada persona.
