Los créditos hipotecarios son una gran alternativa para quienes buscan comprar una vivienda, aunque acceder sigue siendo difícil para gran parte de los hogares argentinos. Los bancos aplican distintos requisitos de ingreso y, en algunos casos, los pisos exigidos llegan hasta los $5 millones mensuales.
A eso se le suma una condición que atraviesa toda la oferta, y es que la cuota inicial no puede superar el 25% de los ingresos netos del solicitante o del grupo familiar. Ese límite termina definiendo cuánto dinero puede prestar realmente una entidad, incluso cuando la persona supera el ingreso mínimo requerido.
