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La crisis yerbatera y las compras en Brasil ahogan a Andresito e impactan en las arcas municipales: la recaudación cayó un 70%

El intendente de Comandante Andresito, Bruno Beck, describió un escenario crítico en el municipio, atravesado por la morosidad en las tasas urbanas, el endeudamiento de las familias, la crisis yerbatera y el impacto del comercio transfronterizo hacia Brasil.

El jefe comunal de Comandante Andresito, Bruno Beck, trazó un crudo diagnóstico sobre la actualidad financiera que atraviesa la localidad del norte misionero al cierre del año. Los jefes de hogar y vecinos del municipio enfrentan un ahogamiento económico que repercute de forma directa en las arcas locales, en medio de un contexto general complejo para las actividades productivas de la región.

“Estamos pasando por momentos difíciles, muy difíciles, muy complicados. El municipio está muy complicado, está muy comprometido con sus deudas”, relató el intendente. La crisis económica general que vive Argentina y el parate en el sector yerbatero tras tres zafras bajo la ley del libre mercado golpean el cumplimiento tributario de los contribuyentes.

En ese sentido, Beck detalló el desplome en los ingresos comunales y señaló: “Tenemos una muy baja participación ciudadana en el tema del pago de los tributos. Bajó el 70% de la recaudación y todos se escudan en la mala situación yerbatera, en la mala situación económica en general”.

El mandatario comunal agregó que los vecinos priorizan otras obligaciones urgentes: “Lo primero que dejan es no pagar las tasas municipales y, por supuesto, el grueso de la gente está muy endeudada con tarjetas, muy endeudada con prestamistas, situaciones re complicadas”.

El reparto de recursos y  la frontera

A las dificultades del municipales de cobro se suma el problema histórico del reparto de fondos fiscales. Los administradores municipales deben hacer malabares para cumplir con sus obligaciones corrientes, aunque el alcalde destacó el auxilio del gobierno provincial: “En el caso nuestro, el caso Andresito, nosotros siempre tenemos el mismo problema de la coparticipación que nos afecta muchísimo, pero no obstante a eso siempre tenemos la ayuda del Estado provincial que nos sigue salvando de alguna manera”.

La postura respecto a los lineamientos macroeconómicos del país es crítica. Beck apuntó contra las medidas dispuestas por la Casa Rosada y remarcó: “Tenemos la mala experiencia que estamos teniendo con el Gobierno nacional que lamentablemente las economías regionales están pasando por un muy mal momento”.

El cambio en la relación cambiaria y de precios también perjudicó a los comerciantes de la zona. Las familias eligen cruzar el límite internacional para abastecerse, lo que ahonda la recesión. Al respecto, el jefe municipal comparó la realidad de su comarca con otras comunas limítrofes: “En el caso de Andresito también, como la zona de frontera, Irigoyen, San Antonio, el grueso de la gente va a comprar a Brasil, entonces nuestros comercios también sufren las consecuencias de todo este cambio que hay en el pensamiento, en las políticas económicas que nos afectan muchísimo”.

A pesar del panorama adverso que afrontan los habitantes y los pequeños comerciantes de la zona, el intendente mantuvo una expectativa positiva de cara al ciclo venidero:“Siempre está la luz de esperanza que en algún momento puede cambiar”.

El impacto económico y la búsqueda de trabajo en Brasil

Además de la complicación en los caminos por las lluvias, se suma a un escenario económico delicado para las familias rurales. Con la zafra de yerba mate finalizada, la falta de fondos en las chacras desaceleró las tareas de mantenimiento en los cultivos, lo que impulsa a los tareferos a cruzar la frontera en busca de sustento.

En este sentido, Beck describió la dinámica que atraviesan los trabajadores de la localidad: “El éxodo masivo de gente trabajando en Brasil se da ahora también porque terminó la cosecha de yerba, entonces la gente busca otras alternativas”. Para el intendente, el contexto financiero de la producción impide sostener las labores en los campos: “Si bien es cierto hay muchas labores culturales para hacer en los yerbales, también hay que entender que los colonos no tienen el recurso para poder hacerlo”, finalizó.