En el marco del Día Mundial de la Prevención del Accidente Cerebrovascular (ACV), el especialista en neurología y responsable del servicio de Neurología del Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga, Dr. Carlos Barros Martínez, destacó la importancia de reconocer los síntomas, controlar los factores de riesgo y acceder rápidamente a la atención médica para reducir las secuelas de esta afección.
El ACV isquémico es el tipo más frecuente y se produce cuando se obstruye un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro. La manifestación de los síntomas depende del área cerebral afectada y puede incluir pérdida de fuerza en una pierna o un brazo, desviación de
la cara y dificultades para hablar. También pueden presentarse alteraciones en la comprensión del lenguaje, pérdida de sensibilidad en determinadas partes del cuerpo o trastornos visuales.
“La forma más común que tiene de manifestarse un ACV Isquémico es con un déficit motor, por ejemplo, una falta de fuerza de la pierna, el brazo, en la cara, dificultad para hablar o también puede haber Hemiparesia que es la disminución de la fuerza muscular o debilidad que afecta a un solo lado del cuerpo o Hemiplejia que es la pérdida total o completa del movimiento en un lado del cuerpo” es la forma más grave.
El trastorno del lenguaje es la segunda causa, “tambien dependiendo el área del cerebro que se encuentre comprometida puede haber lo que se llama Afasia que es una dificultad para hablar, comprender y expresarse” señala. Además pueden haber ACV que se presenten en el sector sensitivo es decir la falta de sensibilidad en un sector específico del cuerpo o aquellos que afectan la parte visual, señala.
Por eso, ante la aparición repentina de cualquiera de estos signos, es fundamental buscar atención médica de urgencia, sin esperar a que desaparezcan.
La atención temprana es determinante para el tratamiento. Barros Martínez señaló que, en pacientes seleccionados y bajo evaluación médica, existe la posibilidad de realizar una trombolisis endovenosa, un procedimiento destinado a disolver el coágulo que obstruye el flujo sanguíneo. Este tratamiento puede administrarse hasta cuatro horas y media desde el inicio de los síntomas, por lo que cada minuto resulta importante.
En Misiones, se trabaja para mejorar el acceso al diagnóstico y al tratamiento oportuno. En ese sentido, se busca que los centros de atención que cuentan con servicio de tomografía puedan realizar las evaluaciones necesarias y recibir asistencia remota mediante telemedicina. El objetivo es facilitar la identificación de los casos y orientar las decisiones terapéuticas.
En el Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga, el servicio de Neurología trabaja de manera articulada con el servicio de Emergencias para detectar a los pacientes con sospecha de ACV. El abordaje incluye estudios por imágenes y la intervención de un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de Emergencias, Terapia Intensiva, Neurología Intervencionista y Neurocirugía, que evalúan cada caso para determinar el tratamiento más adecuado.
La prevención también ocupa un lugar central. Entre los principales factores de riesgo se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, el sedentarismo y la obesidad. Asimismo, las personas con enfermedades cardíacas, como determinadas arritmias, pueden presentar un mayor riesgo de sufrir un ACV.
El neurólogo advirtió, además, que esta afección no se limita a las personas mayores. Si bien su frecuencia aumenta con la edad, también se registran casos en personas jóvenes, lo que refuerza la necesidad de sostener los controles de salud y adoptar hábitos saludables.
Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular, evitar el tabaco y controlar periódicamente la presión arterial, la glucemia y el colesterol son medidas fundamentales para reducir el riesgo.
Por otra parte, desde junio de este año, Argentina incorporó el registro y control del ACV al Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV), creado mediante la Resolución 609/2026 del Ministerio de Salud de la Nación. La iniciativa contempla la notificación obligatoria de los casos y el desarrollo de un registro nacional que permita contar con información epidemiológica sobre la incidencia, la prevalencia, los patrones de atención y la calidad de la asistencia médica.
En el Día Mundial de la Prevención del ACV, el especialista destaca el siguiente mensaje para la población “reconocer las señales de alarma, actuar sin demora y controlar los factores”.
