Posadas. Hoy se conmemora esta fecha para concientizar sobre una patología tiempo dependiente. Profesionales del hospital explicaron cómo reconocer un accidente cerebrovascular y qué tratamientos existen, desde la trombólisis en las primeras horas hasta la intervención mecánica con catéteres.
En el marco del Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), profesionales del Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» se presentaron como equipo de la unidad de stroke y compartieron un mensaje claro para la comunidad: ante cualquier síntoma de ACV, hay que acercarse de inmediato al centro de salud más cercano, porque cada minuto cuenta.
Un equipo que trabaja desde 2021
Desde el hospital explicaron que la unidad de stroke funciona desde 2021 con el trabajo conjunto de distintos colegas y servicios, y que su tarea se centra sobre todo en la fibrinólisis en los accidentes cerebrovasculares. «Nosotros queremos venir hoy a presentarnos como equipo de la unidad de stroke del hospital, que viene trabajando con diferentes colegas desde el 2021, haciendo sobre todo fibrinólisis en los accidentes cerebrovasculares. Y vamos a hablarles hoy sobre el Día del ACV, que es el 29 de octubre», señaló la Dra. Andrea Gallardo, jefa del Departamento de Emergencia del hospital, al destacar el carácter interdisciplinario del abordaje, que involucra a Emergencia, Neurología y Neurocirugía Vascular.
Cómo reconocer un ACV
Uno de los ejes del mensaje fue la importancia de identificar a tiempo los signos de alerta. «La importancia de poder reconocer un ACV. Cuando hablamos de ACV, generalmente hacemos más mención a lo que es el ACV isquémico», indicó el Dr. Carlos Barros, responsable del Servicio de Neurología.
Sobre la forma de presentación, el especialista detalló: «Se manifiesta con un trastorno del lenguaje, dificultad para comprender o expresar, falta de fuerza en un lado del cuerpo o solamente en la cara, en el brazo o en una pierna, y problemas en la marcha o en la coordinación».
La ventana de tratamiento: hasta 4 horas y media
Los profesionales explicaron que en el contexto del ACV isquémico existe una ventana de tratamiento de hasta 4 horas y media, durante la cual ciertos pacientes son candidatos a recibir un tratamiento trombolítico. «En el contexto del ACV isquémico hay una ventana de tratamiento de hasta cuatro horas y media, donde ciertos pacientes son candidatos a recibir un tratamiento trombolítico. Esto consiste en recibir una medicación que va a buscar desobstruir y mejorar la circulación cerebral», precisó el Dr. Barros.
Cuando la trombólisis no alcanza: el tratamiento mecánico
Desde el Servicio de Neurocirugía Vascular recordaron que, si bien existe una ventana terapéutica, hay casos particulares en los que la trombólisis no es suficiente, por ejemplo cuando la arteria obstruida es muy grande o cuando el tiempo de evolución superó las 4 horas y media. «Si bien tenemos una ventana terapéutica, tenemos que ver que en algunos casos particulares, en donde, por ejemplo, la arteria obstruida es muy grande o el tiempo de evolución superó esas cuatro horas y media a las que hablamos con la trombólisis, tenemos la opción de hacer un tratamiento mecánico, entrando por arterias, generalmente de la ingle o del antebrazo, y llegando a desobstruir la arteria de manera mecánica mediante catéteres», explicó el Dr. Javier Lundquist, responsable del Servicio de Neurocirugía Vascular.
Una patología que no espera
El mensaje final del equipo apuntó a la concientización. «Queremos recordarles que el 29 de octubre es el Día Mundial del ACV y queremos concientizar sobre esta patología tiempo dependiente. Ante cualquiera de los síntomas mencionados, acercarse al centro de salud más cercano», remarcaron los profesionales.
El rol de la Fundación Parque de la Salud
La capacidad de respuesta del Madariaga ante el ACV se apoya en el trabajo articulado entre el Gobierno de Misiones, el Ministerio de Salud Pública y la Fundación Parque de la Salud, un esquema que permite sostener equipos especializados y tecnología de avanzada dentro del sistema público. En ese marco, la Fundación cumple un rol estratégico en la inversión en equipamiento, lo que fortalece el diagnóstico y el tratamiento oportuno de patologías complejas y tiempo dependientes, y acerca a los misioneros una atención de calidad sin salir de la provincia.
