El proyecto para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias continúa frenado por la falta de consenso entre el oficialismo y sus aliados. Mientras la Casa Rosada negocia apoyos para el Presupuesto 2027, crece la posibilidad de que el debate sobre las elecciones primarias quede para el próximo año.
El proyecto sigue frenado y crecen las dudas sobre el tratamiento de las PASO
Javier Milei y su Gobierno podrían dejar para 2027 la definición sobre la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La Casa Rosada retomó el diálogo con los gobernadores aliados, pero las negociaciones aún no lograron destrabar el proyecto para suspender las primarias, y dentro del oficialismo admiten que todavía no hay consenso para avanzar.
El Ejecutivo esperaba acelerar el debate después del viaje a París con mandatarios provinciales y llevar la iniciativa al Senado hacia fines de octubre. Sin embargo, fuentes del bloque libertario admitieron que el expediente permanece sin movimiento. La prioridad legislativa pasa ahora por conseguir apoyos para aprobar el Presupuesto 2027 y otras iniciativas.
La discusión tampoco apareció durante un encuentro de negocios en Rosario, donde Karina Milei, Diego Santilli y Martín Menem compartieron una actividad del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones con una docena de gobernadores dialoguistas. Según los asistentes, la reunión se concentró en los vínculos entre empresas mineras, pymes y proveedores. “De la suspensión de las PASO no se habló nada”, resumió un representante provincial.
La Casa Rosada necesita reunir 37 votos en el Senado
En el oficialismo conviven distintas posturas sobre los plazos. Hay funcionarios que impulsan tratar el proyecto entre noviembre y diciembre, en las sesiones extraordinarias, y otros que consideran llevar la discusión a febrero de 2027. Esta última opción despierta resistencias por las advertencias de la Justicia Electoral respecto de modificar las reglas de juego cerca de los comicios.
La negociación también depende de los gobernadores, que reclaman representación territorial y garantías para participar en el armado electoral. Para modificar la legislación, La Libertad Avanza necesita 37 votos en el Senado. Actualmente cuenta con 20 bancas y todavía debe conseguir apoyos de la UCR, el PRO y fuerzas provinciales.
El partido que conduce Mauricio Macri aún no definió su postura y espera avances en las conversaciones con las provincias. Mientras tanto, la Casa Rosada propone acordar lineamientos generales y dejar para más adelante las candidaturas y los cargos locales, una fórmula que todavía no convence a todos sus aliados.
