9 de Julio. Juan Imhof, propietario del establecimiento yerbatero e industrial afectado en la localidad de Santiago de Liniers, brindó detalles sobre los destrozos provocados por el violento temporal que azotó a la región. El empresario calificó el fenómeno como un tornado directo que golpeó con extrema dureza a la planta.
Impacto estructural y daños materiales
- Destrozo en galpones y stock: Las ráfagas provocaron la voladura de los techos y estructuras de los tinglados, llegando a arrastrar materiales hasta 200 metros fuera del predio. El sector más castigado fue el depósito de envases vacíos, además de registrarse pérdidas totales en yerba envasada y stock de canchada.
- Milagro sin heridos: Al momento del temporal (sucedido durante la tarde del domingo) no se encontraban operarios trabajando en la zona afectada, a excepción del sereno, quien logró resguardarse a tiempo, por lo que no debieron lamentarse víctimas personales.
- Golpe económico e incertidumbre: Imhof remarcó que este desastre material representa un severo agravante que se suma a la compleja situación económica general y al sector yerbatero en particular.
El compromiso con los trabajadores y la comunidad
Pese al duro panorama y a la magnitud de los costos de reconstrucción que aún no han podido presupuestarse, el propietario destacó que el principal valor de la empresa es su personal. En ese sentido, aseguró que arbitrarán los medios necesarios para sostener los puestos de trabajo de las 80 personas que dependen del establecimiento y cuyos hogares, ubicados en las inmediaciones, también sufrieron daños por el temporal.
Norte Misionero
