La persecución a Kuaray Amba, en Puerto Iguazú, sumó ayer un nuevo capítulo. Alrededor de 15 efectivos policiales llegaron a la Comunidad, bajo la misma modalidad que en las ocasiones anteriores: sin previo aviso y solicitando información.
Resulta llamativo el despliegue de tantos efectivos policiales si lo que necesitan es solamente recabar algunos datos. ¿O será que buscan intimidar a la Comunidad y preparar el terreno para un posible desalojo forzado, como ocurrió en Puente Quemado II?
“Trajeron una nota, pero no estaba dirigida a la Comunidad ni a mí”, explicó Lidio Rivarola, mburuvicha. El documento que exhibieron era un oficio judicial dirigido al jefe de la Comisaría Seccional Primera de Puerto Iguazú. Allí se hace referencia a una denuncia por una presunta intrusión en terrenos del Estado provincial y se ordena realizar una inspección policial para relevar la ocupación actual e histórica del territorio.
“Querían datos de la gente, pero se los negamos. ¿Para qué los quieren? Dicen que es para llevar al juez. Nos amenazan con el desalojo”, aseguró Lidio.
Hasta el momento, no existe una orden de desalojo ni una imputación contra integrantes de la Comunidad. Además, ya se presentó un escrito ante la Dirección de Asuntos Guaraníes, en el que la Comunidad dejó clara su postura: no va a abandonar el territorio.
