Japon. La ciudad japonesa conmemoró el aniversario del primer bombardeo atómico de la historia con una ceremonia multitudinaria y un llamado global a la paz. Participaron representantes de 120 países, en una jornada marcada por el recuerdo, la reflexión y un mensaje urgente: abolir el armamento nuclear.
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Hiroshima conmemoró 80 años del primer ataque nuclear con una ceremonia multitudinaria.
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Participaron delegaciones de 120 países, entre ellos Israel, Ucrania y la Autoridad Palestina.
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ICAN advirtió que el riesgo de uso de armas nucleares es más alto que nunca.
Este miércoles 6 de agosto, la ciudad de Hiroshima volvió a convertirse en símbolo de memoria y resistencia al cumplirse 80 años del bombardeo atómico que la destruyó y dejó un saldo inmediato de unas 70.000 víctimas fatales. En el Parque Memorial de la Paz, unas 55.000 personas de 120 países y regiones participaron de la ceremonia conmemorativa, en lo que fue una representación diplomática récord para este tipo de actos.
A las 8:15 de la mañana, hora exacta en que fue lanzada la bomba ‘Little Boy’ desde el bombardero estadounidense Enola Gay, resonó la Campana de la Paz y se realizó un minuto de silencio en honor a las víctimas. El ataque, perpetrado en 1945, marcó un antes y un después en la historia de la humanidad al inaugurar la era nuclear con consecuencias devastadoras. A finales de ese año, las muertes vinculadas al bombardeo ya se habían duplicado.

La ceremonia de este año se desarrolló bajo altas temperaturas —con 35 grados y advertencias por golpes de calor—, pero eso no impidió la participación de miles de personas, entre ellas jóvenes que tocaron la campana de la paz, ciudadanos que ofrecieron oraciones y delegaciones diplomáticas de todo el mundo, incluyendo representantes de Israel, la Autoridad Palestina y Ucrania. Rusia, en cambio, no participó del acto.
El evento tuvo como eje central un mensaje de la ciudad de Hiroshima a la comunidad internacional, que reclama alcanzar un consenso definitivo para eliminar las armas nucleares. La fecha también fue aprovechada por organizaciones como la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2017, para advertir sobre la creciente amenaza que representa este tipo de armamento.
“La posibilidad de que se utilicen armas nucleares es más alta ahora que nunca, debido a las múltiples confrontaciones en curso entre estados que poseen este tipo de armamento”, expresó la directora ejecutiva de ICAN, Melissa Parke. La organización también alertó sobre la retórica que busca presentar las armas nucleares como tácticas o utilizables en escenarios bélicos, recordando que las bombas de Hiroshima y Nagasaki serían calificadas hoy con esa misma lógica.
Japón, como único país que sufrió bombardeos nucleares durante una guerra, reafirmó su rol como referente global en la promoción del desarme. Las autoridades reiteraron su compromiso con los tres principios no nucleares del país: no poseer, no producir y no permitir el ingreso de armas nucleares en su territorio.
En las afueras del acto también se escucharon manifestaciones ciudadanas contra las armas nucleares, en una jornada donde el dolor del pasado se convirtió, una vez más, en una advertencia para el futuro.
Fuente: DW
