El presidente Javier Milei confirmó ayer jueves el veto a la ley que establecía un reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias, una medida que había sido sancionada por el Congreso el 20 de agosto pasado. La decisión de la Casa Rosada se da a pesar del “llamado a un diálogo” con los gobernadores, tras la creación de una mesa federal.
La normativa había sido impulsada por los bloques opositores con el objetivo de obligar al Poder Ejecutivo a distribuir los ATN, un fondo discrecional que se utiliza para asistir a las provincias ante emergencias o situaciones extraordinarias. Los mandatarios provinciales habían reclamado al Gobierno de Milei una distribución más equitativa y transparente, acusándolo de retener los fondos de manera indebida.
Sin embargo, el presidente Milei -bajo el mandato del equilibrio fiscal- reprochó en reiteradas ocasiones que la ley ponía en riesgo las cuentas de la administración nacional. Horas después de firmar el decreto que bloquea la iniciativa, el documento fue girado al Senado. Ahora, la Cámara Alta tiene la potestad de rechazar el veto presidencial para ratificar la norma.
La decisión de Milei se produce en un momento de tensión con los gobernadores, quienes calificaron como contradictoria la postura del oficialismo. Por un lado, se busca el diálogo tras la derrota en las elecciones de la provincia de Buenos Aires, pero por el otro, se bloquea una ley clave para las finanzas provinciales.
Ya es el tercer veto presidencial en una semana clave de anuncios que en el arco político se esperaban dialoguistas. Mientras, legisladores y bloques se reúnen de cara a las próximas sesiones en el Congreso: se espera que el miércoles que viene se traten los vetos al aumento para universidades y a la ley de emergencia pediátrica.
