A pesar de las lluvias registradas en los últimos días, que han ayudado a reducir parcialmente el riesgo de incendios, el Gobierno de Misiones mantiene vigente la Emergencia Ígnea en toda la provincia. Autoridades locales insisten en la necesidad de reforzar las medidas preventivas para evitar nuevos focos ígneos, en un contexto de temperaturas elevadas y vegetación seca.
Los cuerpos de bomberos, junto con personal de Defensa Civil, continúan trabajando en el control de los focos activos, mientras reiteran a la población la importancia de cumplir con las recomendaciones de prevención. Entre las principales medidas, se destacan, no arrojar colillas de cigarrillos ni fósforos encendidos en zonas con vegetación, evitar encender fogatas o realizar quemas de residuos y mantener los alrededores de viviendas y establecimientos libres de materiales combustibles, como hojas secas o ramas.
Las autoridades advirtieron que las condiciones climáticas, caracterizadas por un calor extremo y lluvias escasas, representan un riesgo constante para la expansión de incendios. Este escenario no solo pone en peligro a la biodiversidad y las comunidades rurales, sino también a sectores clave para la economía provincial, como el turismo y la agricultura.
En caso de detectar humo o incendios, se insta a la población a actuar rápidamente y reportar la situación a los números de emergencia: 911, 105 (Emergencia Ambiental), 100 (Bomberos) o 103 (Defensa Civil).
“La colaboración ciudadana es crucial para evitar tragedias y proteger los recursos naturales de nuestra provincia”, destacaron desde el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables.
Misiones sigue en alerta, y la responsabilidad de todos es clave para preservar el patrimonio natural y la seguridad de sus habitantes.
