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A siete meses de una persecución fatal, el policía acusado sigue libre

Aunque una primera versión oficial apuntó que Gonzalo Peralta (19) sufrió un siniestro con una camioneta estacionada, imágenes de cámaras y testimonios apuntaron que en realidad fue perseguido por un patrullero sin luces ni sirena. Hay un ex policía imputado por homicidio culposo. La familia de la víctima planifica una nueva marcha.
miércoles 04 de marzo de 2026 | 16:00hs.

Ya había pasado la medianoche. Gonzalo Peralta (19) se había reunido con sus amigos después de compartir una cena con sus hermanos menores y tomó la motocicleta de un colega para buscar un pedido de comida.

En Eldorado, ese 3 de agosto del 2025 no había controles viales ni de alcoholemia previstos en el cronograma de trabajo de la Policía. Pero una persecución policial imprevista sobre la avenida San Martín, arteria que conecta una punta de la ciudad a otra y por la que manejaban Gonzalo y sus amigos, terminó con un choque, un joven lesionado y al joven de 19, fallecido debajo de un patrullero.

Así lo recuerda su padre, Marcelo Peralta, quien a siete meses de aquello renovó su pedido de justicia y anticipó a El Territorio que realizarán una nueva marcha, con fecha a confirmar, reclamando celeridad en la causa penal.

Hasta la fecha, y según apuntó el hombre, “el cabo que está involucrado está en libertad”. Se trata de Nelson O., un ex agente de la Unidad Regional III que, tras ese episodio, fue apartado de la fuerza policial. Desde entonces, posee cargos por homicidio culposo.

El siniestro consecuencia de una presunta persecución policial ocurrió en el kilómetro 9 de ese domingo de agosto. “El patrullero le pasó por arriba”, había descrito Marcelo, pocos días después de la tragedia, en una entrevista a este medio.

“El patrullero giró en U y los empezó a seguir”

El hombre reconstruyó lo que, según le contaron los amigos de Gonzalo, ocurrió aquella noche. “Mi hijo después de trabajar el sábado (2 de agosto) a la noche cenó con sus hermanitos y después salió con los amigos, cada uno en su moto y él manejaba una moto que ni siquiera era suya. Iban a buscar una burguer pizza y cuando volvían a la casa, un patrullero se iba y ese mismo patrullero dio vueltas en U y le empezó a seguir a los tres en la moto”.

Marcelo aseguró entonces que no existía operativo alguno que justificara la maniobra. “Sin motivos, no había nada. El mismo jefe de la Unidad Regional me dijo que esa noche no había control”, remarcó. “No sé si mi hijo venía acelerando o rápido, pero tampoco se merece que lo aplasten así”.

De acuerdo con ese relato, uno de los amigos de Gonzalo habría sido encerrado y golpeado por el móvil policial, cayendo de su motocicleta, mientras otro logró escapar. “Ahí se ensañan con mi hijo”, denunció el padre.

En ese contexto fue que el joven habría intentado esquivar el móvil girando hacia la derecha, pero terminó impactando contra una Volkswagen Amarok estacionada. “El patrullero venía a contramano y le pasaron por arriba. Sin sirena, sin nada, y hay videos de eso”, sostuvo Peralta.

La primera información oficial hablaba de un choque contra una camioneta estacionada, sin mencionar persecución alguna. Sin embargo, mensajes que comenzaron a circular entre conocidos inmediatamente después del siniestro encendieron las sospechas de la familia. “A mi hijo mayor le empiezan a llegar mensajes de que a Gonzalo lo pasaron por arriba, y ahí me fui a la Unidad Regional a hacer la denuncia, porque la Policía mató a mi hijo”, afirmó Marcelo.

En ese marco, recordó que un comisario de la UR III le confirmó la existencia de registros fílmicos y testigos que apuntaron a la persecución ilegal. “Me dijo que sí, que hay videos y testigos, y que lamentablemente fue así como estaban diciendo, que el patrullero dicen que no lo vio y le pasó por encima a mi hijo”, relató.

Fuente: El Territorio