Se cumple un año del atentado de Hamás a Israel. Enrique Rosenburt es rosarino, casado, tiene tres hijos y hace 21 años que reside en la localidad de Modín, Israel. Consultor de Desarrollo Social, Rosenburt lidera esfuerzos para apoyar a los familiares de los secuestrados argentinos, coordinando acciones con el Gobierno argentino y la comunidad internacional. Su incansable labor ha sido fundamental para mantener viva la esperanza y la cohesión entre los familiares en momentos de enorme angustia y necesidades. “Cuando derrotemos a Hamás podemos convivir con los Palestinos”, sentenció.
– ¿Qué recordás del pasado 7 de octubre 2023?
– Uno habla de recodar y solamente pasó un año. Hace unos días estuve recorriendo el Kibutz Saad atacado por los terroristas de Hamás donde uno de los primeros asesinados era un amigo y, ahí nos dimos cuenta que no es un ataque más, más allá de estar acostumbrados a los misiles y cohetes. El 7 de octubre pasado fue una invasión terrestre de Hamás a la que no estábamos acostumbrados”.
– Teniendo en cuenta que se cumplía 50 años de la Guerra de Iom Kipur (Día del Perdón) de 1973 y de algunas alertas, ¿Cree que el Gobierno de Netanyahu podría haber previsto un ataque de Hamás?
– Había muchas luces naranjas y rojas, sabíamos que Israel venía fragmentada política y socialmente por el tema de la reforma judicial y sinceramente no se esperaba, pero si había amenazas que podría haber ataques, pero no de parte de Hamás sino de Irán, Hezbolá o de algún que otro misil desde Gaza. Nosotros confiábamos mucho sobre el accionar de las fuerzas de seguridad israelí. En abril de 2023 el ministro de Defensa Yov Galant se peleó con el Primer ministro Netanyahu avisándole que la reforma judicial estaba debilitando la seguridad de Israel externo. Personalmente estuve días previos en kibutz (asentamientos agrícolas) de la zona atacada y se sentía una amenaza latente.
