Familiares y allegados del suboficial Mauricio Miñarro (34) se reunieron el domingo pasado para recordarlo a un año de su asesinato ocurrido en el Destacamento de Infantería de la Unidad Regional III de Eldorado. En una misa celebrada por la mañana, renovaron el reclamo de justicia por un hecho que aún no tiene detenidos y cuya investigación continúa abierta.
Pese a las condiciones climáticas adversas, la familia participó de la ceremonia en memoria del efectivo policial, asesinado entre la noche del 29 y la madrugada del 30 de diciembre del año pasado. El caso mantiene múltiples líneas investigativas y se tramita con extrema reserva judicial.
Según confirmaron fuentes vinculadas al expediente, hay tres policías supeditados a la causa, sospechados de encubrimiento agravado y de haber aportado hipótesis falsas para desviar la investigación. Entre ellos figura un comisario que se desempeñaba como jefe de la Brigada de Investigaciones de la UR-III, un oficial ayudante acusado de presentar un testigo falso y un tercer agente que tenía a su cargo el sumario inicial del homicidio.
Hasta el momento no se logró recuperar ninguna de las armas reglamentarias robadas del destacamento el día del crimen, un elemento que agrava la causa y refuerza la complejidad del caso. Desde la Justicia indicaron que la investigación continúa, aunque sin brindar mayores detalles.
Durante la misa, los familiares destacaron la presencia institucional de la Policía de Misiones, algo que consideraron un gesto significativo tras un año marcado por la ausencia de acompañamiento formal. “Por primera vez en un año nos acompañó la institución”, señaló Carina Martínez, prima de Miñarro, quien sostuvo que, si bien la causa avanza lentamente, no está paralizada.
En el plano familiar, el impacto del crimen continúa siendo profundo. Los allegados denunciaron demoras en el acceso a derechos básicos para la hija del suboficial, quien recién en noviembre comenzó a percibir una parte de la pensión correspondiente y recuperó la cobertura de la obra social.
“Seguimos esperando justicia, es lo único que pedimos”, expresó Emilio Miñarro, padre de la víctima, quien recordó a su hijo como un policía honesto y comprometido. La familia aseguró que mantendrá el reclamo activo hasta que el crimen sea esclarecido y los responsables rindan cuentas ante la Justicia.
