Abordaje de la violencia de género en el Hospital Madariaga: el protocolo busca que “circule la información y no la persona” para evitar la revictimización constante

La magíster Silvia Benítez, responsable del departamento de Servicio Social del Hospital Escuela Ramón Madariaga, explicó cómo funciona el circuito de abordaje interdisciplinario ante casos de violencia de género. El principal objetivo del protocolo es que los equipos médicos, sociales, psicológicos y jurídicos trabajen de manera unificada para que la persona afectada no deba relatar reiteradamente su vivencia, garantizando un espacio de escucha humanizado y una rápida articulación judicial.

Que circule la información y no la persona para evitar la revictimización

La base sobre la que se asienta este protocolo unificado en el Hospital Madariaga busca proteger la salud física, psicológica y social de la paciente, garantizando que el proceso de contención no se convierta en una experiencia traumática adicional.

“Cuando el trabajo se realiza de forma interdisciplinaria, lo que se busca es que una vez que la persona llega al consultorio y comenta lo que está padeciendo, la información sea la que tenga que circular entre los profesionales y no que la víctima sea quien deba estar relatando una y otra vez el relato de lo que sufrió”, puntualizó Benítez, enfatizando que esta fluidez y comunicación interna es clave para evitar la revictimización.

Para que esta red funcione de manera coordinada, la capacitación alcanza a todos los estamentos de la institución. “Por la experiencia que tenemos, están involucradas todas las personas que trabajan en el hospital. No solo el área médica, sino la red social, psicológica y jurídica. Nos ha pasado que una persona, mientras era trasladada por un camillero para un estudio de diagnóstico por imágenes, le confió que era víctima de violencia. Es fundamental el trato humano, oportuno y sin juicios en cualquier sector para dar esa confianza de que se puede explayar más allá de una dolencia física”, graficó.

Cómo se activa el circuito de contención en el hospital

Una de las mayores virtudes de la unificación del protocolo es que no existen barreras burocráticas dentro del nosocomio para iniciar el acompañamiento de manera inmediata.

 

“La persona lo puede hacer en cualquier lugar. Puede pasar que le comente a la administrativa en mesa de entrada: ‘mira, tuve tal problema de violencia de género y por eso quiero consultar con un profesional’”, ejemplificó la licenciada.

 

A partir de ese primer contacto, el circuito de protección se pone en marcha de manera automática:

 

Atención inmediata de urgencia: Si el paciente ingresa con lesiones físicas o alguna dolencia que revista gravedad, se le brinda asistencia médica prioritaria de inmediato.

Activación y alerta del personal: El trabajador o profesional de la salud que recibe la confesión —sin importar su rol dentro del nosocomio— da aviso y activa formalmente el protocolo interno.

Intervención del equipo de apoyo: Se convoca a los especialistas de los departamentos de Servicio Social y de Salud Mental para realizar el abordaje unificado.

Sostén y articulación de redes: El área de Servicio Social evalúa y articula el entorno de contención familiar y de personas que puedan sostener a la víctima, mientras que el equipo de psicología inicia un tratamiento y seguimiento a largo plazo.

La articulación judicial y la obligación de denunciar

El rol del hospital funciona como una “primera escucha” y un espacio de contención urgente, pero inmediatamente se conecta con la estructura penal de la provincia de Misiones. “A partir de ahí empezamos la articulación con la justicia, que es la que tiene que tomar las determinaciones de cómo proceder y definir las medidas cautelares para asegurar la protección integral de esa persona”, señaló la responsable de Servicio Social.

 

En este sentido, Benítez recordó que el personal del hospital tiene una directiva estricta de acción para resguardar a las víctimas y a los menores a su cargo. “Ante la duda, se denuncia. Es nuestra obligación como funcionarios públicos. La justicia será la que deba indagar y evaluar si la denuncia se ratifica o se rectifica. El equipo de salud está muy formado en esto y cuenta con años de experiencia; por eso, ante la duda, no hay ningún motivo para que el accionar o las denuncias no se lleven a cabo”, concluyó.