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Ácaros, una plaga frecuente del té que este año sorprendió por su intensidad

Los ácaros, unos insectos minúsculos, son la principal plaga del té en las plantaciones del Nordeste argentino. Su ataque se da especialmente antes del comienzo de la cosecha para los meses de septiembre-octubre. Según cuentan los expertos, su aparición es frecuente e independiente del clima. Acechan los brotes de las plantas y en poco tiempo succionan las savia de sus hojas.

Este año los productores que realizaron podas a finales de agosto para preparar el crecimiento de las plantas los sintieron con mucha fuerza. En muchos casos se reportaron pérdidas cercanas al 100 por ciento. Visto desde lejos, las plantas se ven oscurecidas o como si tuvieran una gran mancha. En poco tiempo, tras su ataque, las hojas quedan secas de color marrón.

“El ácaro es la única plaga que tiene el té, digo como insecto, después hay otras enfermedades que pueden afectar. Pero insecto sólo el ácaro. Y está todos los años, así que en nuestro caso optamos por un manejo agronómico para minimizar su impacto. Prácticamente no usamos los acaricidas en forma preventiva, sin tener una producción orgánica. Lo hacemos porque al fortalecer las plantas se minimiza el impacto del daño”, comentó el responsable de producción de una empresa productora de té para su exportación.

El profesional contó que la mayor parte de la producción de té se hace utilizando acaricidas que están autorizados por empresas certificadoras. Pero este año hubo un problema de autorización con un producto de banda amarilla, que pese a ser muy efectivo, tenía un uso prohibido. Recientemente esta limitación se quitó pero ya muchos productores no pudieron aplicarlo preventivamente.

“Lo que tiene el producto de banda amarilla (uno en particular de una marca conocida) es que es de amplio espectro, ataca a los insectos y también a los huevos que deja. Hoy los productos orgánicos que se pueden usar son muy limitados en su efecto. No son preventivos por ejemplo”, explicó el profesional.

Destacó, en tanto, que pese al daño que causaron en las plantaciones, hoy los insectos están en remisión. “Normalmente los ataques más severos son al inicio de la zafra, después suele haber unos ataques en enero. En general en los últimos años los insectos atacaron todas las áreas de la provincia. Donde menos hubo fue en las zonas donde se podó tarde, entonces al no tener brotes que comer, no se vieron”, explicó.

Remarcó, en tanto, que “el clima no está incidiendo en su aparición en los últimos años; se vio que aparecieron en días frescos o cálidos indistintamente. Incluso tras lluvias, donde se podría esperar que las plantas se limpien, siguieron. Es como si el propio insecto tuviera la capacidad de ir adaptándose al entorno que tiene”.

Extraoficialmente otros técnicos resaltaron lo importante de la fertilización con nitrógeno para anticiparse al ataque de estos insectos. De esta forma se enfatiza el cuidado de la sanidad de la planta.

Clima y enemigos naturales

“La mayor presencia de ácaros que se estuvo compartiendo por las redes sociales fue en la época de poda de las plantas, antes de la cosecha. Esos cortes a la planta se hacen para formar la mesa de cosecha de brotes que se hará luego, por lo cual en ese momento la presencia de ácaros no incide demasiado en la cosecha de brotes”, recordó la ingeniera agrónoma del Inta Diana Ohashi.

La especialista en té resaltó que este año pudo darse una continuidad de factores que ayudaron a expandir el ataque de los insectos. “Pudo haberse dado una contiunidad de mañanas frías y con sequía  que ayudaron a que el ácaro prospere. Pero es interesante que aquí en Misiones por suerte tenemos muchos enemigos naturales de estos insectos, que ayudan al control de plaga”, observó.

Todavía hay zonas con ataques

Darío Schauer, productor tealero y presidente de la comisión organizadora de la Fiesta Nacional del Té, comentó que ahora hay menos ácaros, pero quedan sectores afectados.

“En las zonas de Colonia Alberdi y Campo Viera pegó muy duro la plaga. Llegó la primavera y para arrancar con las podas para preparar las plantas ya estaba todo atacado de ácaros. A fines de octubre, empezó a irse el insecto y ahora recién está empezando a brotar de nuevo el té. Igualmente todavía hay algunas zonas donde se sigue viendo que están en las plantaciones, se ven manchones de ácaros”.

El productor destacó que incluso todavía en “teales clonales, que son más resistentes todavía se ve la afectación. Sorprende, porque ya por el clima que cambió, no debería haber ácaros. Pero este bichito es especial”.

Recordó de igual manera que el mayor ataque se vio hasta el mes pasado: “Ya el calor y la humedad no le gusta al bicho”.

Schauer coincidió con otros técnicos, en que las plantaciones más susceptibles al ataque son las que no están bien abonadas o fertilizadas ya que la capacidad de respuesta de la planta es menor.

“El ácaro se ve más reflejado en lotes donde no hubo buena fertilización. Y como venimos con malos precios en los últimos años, eso es frecuente. Cuando las plantas están bien nutridas pueden responder más rápido con la brotación y entonces el ácaro no tiene un impacto tan grande”, consideró.

Pero destacó: “El daño que ya provocó es grandísimo, hay lotes donde atacó el 100%. Y si no,  ataca por manchas que puede afectar en forma variable del 30 al 80 por ciento”.

Con todos los ataques y problemas para empezar la cosecha, desde las industrias habían transmitido que varias empresas comenzarían a recibir con normalidad la producción tealera recién en enero próximo. También se recordó que este año hay una fuerte competencia de otros países, lo que dificulta la comercialización del té misionero, al menos a mejores precios que los proyectados antes del inicio de la presente cosecha que se extendería hasta mayo del 2025.