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Adolescentes de 15 a 19 años concentran el mayor porcentaje de intentos de suicidio en Misiones

La Comisión de Abordaje Integral del Suicidio (CAIS) destacó una disminución de los suicidios consumados durante el primer semestre de este año, en comparación con el mismo período del 2025. Sin embargo, advirtió que las autolesiones e intentos de quitarse la vida siguen concentrándose en adolescentes y jóvenes adultos, por lo que reforzó el llamado a la detección temprana y al acompañamiento comunitario.

La licenciada en Psicología e integrante de la CAIS, María Alejandra Redero,  informó que Misiones registró una disminución en la cantidad de suicidios consumados en lo que va de este año. No obstante, alertó que la problemática continúa siendo una de las principales preocupaciones en materia de salud pública, especialmente por la elevada cantidad de intentos entre adolescentes y jóvenes.

«En lo que va del semestre del 2026, en comparación al mismo semestre del 2025, hemos tenido una disminución en las concreciones en Misiones, según nuestros registros», señaló la profesional, quien remarcó que la provincia no escapa a una realidad que atraviesa a todo el país.

Redero explicó que el trabajo articulado entre organismos estatales, instituciones educativas y organizaciones sociales permitió fortalecer la detección temprana de personas en crisis. «La crisis suicida es prevenible principalmente porque es un proceso. Nosotros vemos la punta del iceberg, pero antes existe un proceso de sufrimiento, desesperación y desesperanza que puede detectarse si prestamos atención a las señales», afirmó.

En ese sentido, destacó que las campañas de sensibilización y las capacitaciones realizadas en escuelas y distintos ámbitos comunitarios favorecieron la identificación de conductas de riesgo antes de que se produzcan situaciones más graves.

«Ahora se están detectando muchas más ideaciones suicidas y eso nos permite intervenir antes, llegar con la ayuda necesaria y acompañar los tratamientos correspondientes», indicó.

Aunque los suicidios consumados disminuyeron, la especialista reveló que el grupo de mayor preocupación continúa siendo el de los adolescentes. «En Misiones, el porcentaje más alto de intentos durante este año se registra entre los jóvenes de 15 a 19 años y luego entre los de 20 a 24 años», precisó.

Según explicó, cuando una persona atraviesa un intento de suicidio, se activa un protocolo de intervención que involucra al sistema de salud, a la familia y, cuando corresponde, a las instituciones educativas. «Siempre pedimos que nos informen dónde estudia o trabaja esa persona porque hacemos toda la red de contención en la comunidad más cercana», sostuvo.

Escuchar sin juzgar puede salvar una vida

Redero insistió en que la prevención comienza en el entorno más cercano y que familiares, amigos, docentes o compañeros pueden convertirse en actores fundamentales para detectar una crisis.

«Lo primero es mostrarse disponible para escuchar. La persona necesita sentir que alguien se interesa por su sufrimiento», expresó. Además, recomendó no minimizar las manifestaciones de angustia ni interpretarlas como un simple llamado de atención.

«No hay que decirle ‘dejate de pensar esas pavadas’ o retarla. Lo que hacemos con eso es que la persona se sienta todavía más sola», advirtió. La psicóloga también desmintió uno de los principales mitos sobre el tema.

«Preguntar si una persona ha pensado en quitarse la vida no le pone la idea en la cabeza. Al contrario, muchas veces genera alivio porque encuentra un espacio para hablar de lo que está viviendo», aseguró.

Una problemática social y multicausal

La integrante del CAIS remarcó que el suicidio no responde a una única causa ni debe asociarse automáticamente con una enfermedad mental. «El suicidio no es una enfermedad mental, es una conducta que aparece cuando una persona atraviesa un dolor tan intenso que no encuentra otra salida», explicó.

Por ello, sostuvo que la prevención debe involucrar a toda la comunidad y no limitarse exclusivamente al sistema sanitario. «Hablar del suicidio no aumenta los casos; al contrario, aporta a la prevención comunitaria», concluyó.

Para quienes necesiten orientación o acompañamiento ante una situación de crisis, Redero recordó que en Misiones funciona una línea telefónica de atención disponible a través del número 3765-481000, administrada por el IPS pero abierta a toda la comunidad, además de la posibilidad de acudir al CAPS más cercano para activar los protocolos de asistencia.