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Advierten que Kenia busca desplazar al té argentino del mercado estadounidense

Charleston, Estados Unidos. – La industria tealera argentina enfrenta un desafío sin precedentes en su principal destino de exportación: el mercado estadounidense. La presencia agresiva de Kenia, sumada a un contexto de sobreoferta global, caída de precios y nuevos aranceles, preocupa a los productores misioneros. Así lo expresó Eduardo Goldfart, industrial y propietario de la empresa Valmitran SA, en el marco de la Tea Conference que se desarrolla en Charleston.

Hemos venido con expectativa de tratar de sostener las ventas que realizamos el año pasado, que no han sido muy buenas en cantidad. Hubo una baja importante en la compra de Estados Unidos, y lamentablemente la baja no fue solo en cantidad sino también en precios, lo cual nos llevó a una posición bastante difícil”, explicó Goldfart.

Un mercado en crisis

Estados Unidos concentra entre el 60 y 65% de las exportaciones de té de Misiones, por lo que los cambios en ese destino repercuten directamente sobre el sector. Según Goldfart, la coyuntura es adversa: “Nos encontramos con un mercado en el cual hay mucho stock y, por otro lado, con la situación de que los aranceles han repercutido en el consumidor norteamericano. A la Argentina le han puesto el 10%, o sea que a los consumidores americanos nuestro té les sale un 10% más caro desde el mes pasado”.

En ese escenario ya complejo irrumpió un nuevo competidor. “Esta vez ha venido una situación inesperada para nosotros, que es la aparición de Kenia fuerte y agresivamente en los Estados Unidos. Kenia ha inundado el mercado del té, lo cual ha creado una situación de crisis generalizada”, señaló.

La ofensiva de Kenia

La preocupación creció tras la participación de la delegación keniana en la convención. Goldfart relató que, incluso, un senador de ese país africano asistió al evento y expuso con claridad la estrategia: instalar depósitos en Charlotte, un centro clave para el comercio del té en EE.UU., y vender directamente a los grandes compradores.

Cuando escuchamos que un representante de Kenia decía que venían a desplazar al té argentino, no lo podíamos creer. Lo están planteando como una política de Estado”, aseguró el empresario.

El problema se agrava por las ventajas competitivas de ese país. “En materia de calidad, mal, porque su calidad realmente es muy buena. Y en materia de costos también, porque ellos están logrando precios que nos pueden desplazar”, admitió.

A diferencia de otros países exportadores como China e India, a los que Estados Unidos impuso aranceles más altos, Kenia recibió la misma tasa que Argentina (10%). Pero además cuenta con subsidios estatales que abaratan su producción. “El gobierno keniano subsidia fuerte al desarrollo del té. Los productores reciben fertilizantes gratis, subsidios para la logística y pagan salarios muy bajos, en muchos casos sin cumplir reglas de sustentabilidad. Así es difícil competir”, cuestionó Goldfart.

Respuesta argentina: unidad y esfuerzo

Frente a este panorama, la estrategia del sector tealero argentino se centra en la unidad y el trabajo conjunto. “El sector está bastante mancomunado, muy unido, porque son problemas comunes y creemos que todas las etapas de producción debemos colaborar y poner lo mejor de nosotros para salir adelante. No hay competencia entre colegas, estamos todos luchando a favor del té argentino”, destacó.

El esfuerzo involucra también al Estado provincial. “Hay un esfuerzo grande de los productores a través del precio, y también del Gobierno de Misiones, que apoya con el costo de la energía eléctrica y financiamiento. El Estado provincial se hace cargo del costo financiero para que los productores reciban los fondos de forma inmediata”, detalló.

La sobreoferta global obliga a diversificar destinos. Goldfart recordó las gestiones realizadas este año en Medio Oriente: “Hemos estado en la World Food de Dubái, visitando Egipto y Arabia Saudita. Son trabajos que demandan tiempo hasta poder avanzar, pero estamos en eso”.

Sin embargo, reconoce que Kenia también complica esa estrategia: “El peor impedimento para ese desarrollo es justamente la acción de Kenia en todo el mundo, con su superproducción. Están agotando y complicando la situación del té mundial”.

Impacto de la macroeconomía

La industria local también se ve afectada por los desequilibrios económicos de Argentina. “La realidad del tipo de cambio, con todos los costos en dólares que hemos absorbido, es muy difícil. Pagamos salarios en dólares internacionalmente altísimos y, aun así, la gente tiene menos poder adquisitivo. No se puede divorciar la macroeconomía de la realidad microeconómica del pequeño productor, del asalariado o del industrial”, advirtió Goldfart.

Pese a las dificultades, el empresario insiste en la necesidad de sostener una actitud positiva y de resiliencia. “Lo que sí mantenemos es la actitud mental positiva, toda la fuerza para ir para adelante. Esa fuerza se basa en toda la cadena de producción junta y en nuestra obligación como empresarios de llevar adelante la situación para superarla”, concluyó.

Fuente: Misiones Online