Alerta por el estado de la Ruta Nacional 14: pozos, baches y maniobras peligrosas obligadas entre San Carlos y Paso de los Libres

La Ruta Nacional 14, uno de los corredores más importantes para la producción, el transporte y el turismo del nordeste argentino, tiene una longitud total aproximada de 1.127 kilómetros y une las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Baches, ahuellamientos, reparaciones irregulares y problemas de señalización forman parte de un escenario que obliga a quienes transitan habitualmente por la traza a extremar las precauciones, especialmente durante la noche o bajo condiciones climáticas adversas.

En ese contexto, Misiones Online recorrió alrededor de 300 kilómetros de la Ruta Nacional 14, desde San José, en Misiones, hasta Paso de los Libres, en Corrientes. La vía más utilizada para transportar pasajeros y cargas de Misiones a Buenos Aires, y viceversa. el trayecto se registró mediante fotografías y videos el estado de la calzada y se recogieron testimonios de camioneros, trabajadores vinculados al turismo, motociclistas y empleados de estaciones de servicio que mantienen contacto cotidiano con quienes circulan por el corredor.

 

El deterioro de la denominada Ruta del Mercosur no constituye solamente un problema de circulación. La traza concentra diariamente tránsito pesado, transporte de pasajeros, turistas y vehículos particulares, además de ser una vía estratégica para conectar a Misiones y Corrientes con Buenos Aires, Brasil y otros puntos del país. Su estado repercute directamente sobre los tiempos de viaje, los costos logísticos, el mantenimiento de los vehículos y la seguridad vial.

Iván, camionero que circula habitualmente por la zona, describió las dificultades que enfrenta el transporte pesado. “Está muy destruida, está muy rota. Nosotros por ahí tenemos 80 (velocidad), pero hay lugares que no podés andar a 80 con el camión. Las huellas te sacan, los pozos… desviás un pozo, salís afuera o te encontrás con el que viene de frente”, afirmó.

La preocupación se repitió entre otros transportistas consultados durante el recorrido. Nicolás, camionero oriundo de Gobernador Roca que regresaba desde Buenos Aires, sostuvo que las intervenciones realizadas hasta el momento resultan insuficientes. “El estado de la Ruta Nacional 14 está cada vez peor y el tema de los arreglos que están haciendo es pan para hoy, hambre para mañana. Pero por lo menos se trata de ver una mejoría”, señaló.

El conductor también advirtió que las condiciones de la infraestructura se combinan con comportamientos imprudentes al volante, particularmente entre quienes desconocen el trazado. “Los autos chicos por ahí deberían cuidarse un poco más. El camión no te frena como un auto chico, no reacciona como un auto chico, tenés que mantener la distancia”, explicó. Según relató, la falta de señalización de algunos pozos incrementa el riesgo cuando un conductor frena o realiza una maniobra repentina.

Las consecuencias también alcanzan al turismo. Mariano, coordinador de viajes proveniente de Río Negro que había viajado con pasajeros hasta los Saltos del Moconá, consideró que el estado de la ruta condiciona la planificación de los recorridos. “Está bastante deteriorada, dejando mucho que desear. Una persona como yo, un obrero del turismo que está gran parte de su tiempo arriba de un colectivo, tiene el deseo más sensato de que esto se solucione pronto”, manifestó.

Desde su experiencia, sostuvo que las dificultades para circular alteran horarios y servicios programados. “Influye directamente en los tiempos para llegar a los hoteles, para trasladarnos dentro del país y obviamente es muy difícil predecir el horario de llegada porque cada vez que salís la encontrás peor”, afirmó.

Luego, el trabajador de turismo, reclamó una respuesta conjunta de las autoridades para mejorar la seguridad y favorecer el desarrollo turístico: “Deben tomar cartas en el asunto y evitar accidentes y tratar de promocionar el turismo, porque si no vos le ofrecés a la gente un viaje y después resulta que andás esquivando pozos. No podés servir ni un café porque el colectivo parece un rally”.

En una estación de servicio de Santo Tomé, Abel explicó que las quejas se escuchan diariamente entre camioneros argentinos y brasileños y turistas que atraviesan la zona. “Estamos todos en contacto permanentemente con la gente que anda en la ruta. Ellos siempre comentan el tema del estado de las rutas, que están demasiado deterioradas”, sostuvo.

La visibilidad representa otro punto de preocupación. “El tema también es la señalización. A la noche, cuando hay niebla o lluvia, no tiene las marcas y es muy peligroso transitar. La 14, que es la que va a Buenos Aires, permanentemente tiene demasiado tráfico”, agregó.

Patricio, motociclista que realizó el tramo entre Gobernador Virasoro y Paso de los Libres, describió una situación similar. “La Ruta Nacional 14 es un desastre. El tramo que hice de Virasoro a Paso de los Libres, mal: marcada, pozos, muy peligrosa. Hay que venir con cuidado, mucho cuidado, más que nada por los pozos y las huellas que tiene la ruta”, afirmó.

Lucas, otro camionero consultado, cuestionó además la calidad de algunas reparaciones visibles sobre la calzada. “Dicen que están arreglando, pero el arreglo, una lástima. Más que arreglar hacen tipo lomo de burro. O tenés el pozo o tenés como un lomo de burro. No queda otra que ir cuidando lo que se pueda para no romper el camión”, expresó.

El transportista remarcó que una maniobra aparentemente menor puede transformarse rápidamente en una situación de riesgo. “Un mínimo descuido y ya puede pasar una tragedia, ya sea por un pozo que no viste. Te podés cruzar de carril y chocar con otro de frente, que pasó muchas veces. O por esquivar un pozo, si no estás prestando atención y justo te está pasando alguien, también podés chocar”, señaló.

Los testimonios recogidos durante los cerca de 300 kilómetros recorridos por Misiones Online coinciden en un diagnóstico: las deficiencias de la Ruta Nacional 14 obligan a reducir velocidades, realizar maniobras para evitar sectores dañados y mantener una atención constante sobre la calzada.

El cuadro se inserta además en un contexto más amplio de cuestionamientos por el mantenimiento de las rutas nacionales. Informes difundidos recientemente advirtieron sobre baches, desniveles, banquinas deterioradas y problemas de señalización en diferentes corredores, junto con una baja ejecución de recursos destinados a infraestructura vial.

En Misiones y Corrientes, donde la Ruta 14 constituye una arteria central para sacar producción, movilizar cargas, transportar pasajeros y recibir turistas, el estado de la carretera adquiere una dimensión económica y social adicional. Para quienes la recorren todos los días, sin embargo, la preocupación inmediata es más concreta: poder llegar a destino sin que un pozo, una huella profunda o una maniobra inesperada termine provocando un nuevo accidente.

Misiones Online