Almacenes en alerta por las comisiones de billeteras virtuales

En medio de un escenario económico que todavía busca estabilizarse tras años de alta inflación, los almacenes de barrio enfrentan un nuevo frente de tensión: el impacto de las comisiones de las billeteras virtuales y los sistemas de pago digitales. Así lo advirtió Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros, quien planteó,  que el creciente uso de pagos electrónicos por parte de los consumidores obliga a los pequeños comerciantes a aceptar condiciones que muchas veces consideran excesivas.

La discusión surge en un momento en el que el comercio minorista intenta recuperar ventas tras un verano marcado por el consumo cauteloso y la reorganización del gasto familiar. En ese contexto, Savore sostuvo que los almacenes ya no pueden prescindir de las herramientas digitales, aunque el costo de utilizarlas impacta directamente en su rentabilidad.

El avance de los pagos virtuales en los comercios de barrio

Según explicó Savore, la transformación en los hábitos de pago es contundente. En los comercios de proximidad, la mayoría de los clientes ya no utiliza efectivo.

“De cada diez clientes que entran a mi comercio, ocho pagan con un formato virtual”, señaló el dirigente, que además es propietario de un almacén en Villa Sarmiento, partido de Moreno.

Ese cambio obliga a los pequeños comerciantes a aceptar transferencias, billeteras virtuales y pagos digitales como parte del funcionamiento cotidiano del negocio. Rechazar esos medios, advirtió, implicaría una caída inmediata de las ventas.

“Hoy es muy complejo no trabajar con los formatos de banco o de billeteras virtuales. Si yo dijera que sólo acepto efectivo, literalmente me quedaría sin ventas porque la gente ya no tiene dinero físico”, explicó.

La digitalización del consumo, que se aceleró en los últimos años, terminó consolidando un nuevo paradigma: la supervivencia del comercio barrial depende también de su capacidad de adaptarse a los sistemas de pago electrónicos.

En los almacenes de cercanía, ocho de cada diez clientes pagan con billeteras virtuales o transferencias, un cambio que impacta en la rentabilidad del sector.

Comisiones que generan preocupación en los almaceneros

El problema, según Savore, aparece cuando se analizan los costos asociados a esos sistemas. De acuerdo con datos que comenzaron a circular dentro del sector, las comisiones que se descuentan a los comerciantes pueden oscilar entre el 2,5% y el 7,9% por operación, dependiendo del método de pago y del proveedor del servicio.

Para los almacenes de barrio, que operan con márgenes muy ajustados, esos porcentajes pueden representar una porción significativa de la ganancia.

“El cuadro que nos enviaron muestra descuentos altos. Esperemos que Mercado Pago no pase a ser un ‘mercado curro’”, expresó Savore, al referirse a la preocupación creciente entre los comerciantes.

El dirigente adelantó que el tema será analizado en profundidad por la Federación de Almaceneros y que podría ser elevado a organismos de defensa del consumidor para abrir una discusión más amplia sobre el funcionamiento del sistema.

Bancos y fintech, los grandes ganadores

En el análisis del sector, el crecimiento de las billeteras virtuales y los pagos electrónicos también dejó en evidencia quiénes son los principales beneficiados de la expansión del sistema financiero digital.

“En este momento, los bancos y las billeteras virtuales son los que más dinero están ganando”, afirmó Savore.

Para los almaceneros, la sensación es que el proceso de digitalización se consolidó rápidamente, pero sin una regulación clara que contemple la realidad de los pequeños comercios, que no cuentan con el mismo volumen de ventas ni con la capacidad de negociación de las grandes cadenas de supermercados.

Recategorizaciones y presión fiscal

Otro de los puntos sensibles que surgieron en la discusión es la recategorización de oficio que enfrentan muchos comerciantes dentro del régimen tributario. El aumento del volumen de operaciones digitales puede derivar en cambios automáticos de categoría fiscal, lo que implica mayores obligaciones impositivas.

Savore explicó que muchos comerciantes están analizando la situación con sus contadores para evitar consecuencias inesperadas.

“Hoy tengo una reunión con el contador y le pedí a todos los dirigentes que hagan lo mismo para tener datos correctos y no entrar en una discusión donde nos falte alguna información”, indicó.

El temor de fondo es que la expansión de los pagos digitales termine empujando a pequeños comerciantes hacia categorías fiscales más altas, con cargas impositivas difíciles de sostener para negocios de baja escala.

El debate sobre los recargos al consumidor

El dirigente también cuestionó una práctica que comenzó a observarse en algunos comercios: aplicar recargos cuando el cliente paga con tarjeta o transferencia.

Savore relató una experiencia personal para explicar su postura.

“Fui a comprar una camisa, me la probé y cuando fui a pagar con tarjeta de débito me dijeron que tenía un 10% de recargo. Era una transferencia. Les dije que no la iba a llevar”, contó.

Para el dirigente, trasladar ese costo al consumidor no es la solución, ya que termina generando conflictos con los clientes y afectando el vínculo de confianza que caracteriza a los comercios de barrio.

“No dejen que les cobren recargo porque no corresponde”, remarcó.

Evalúan el alcance de la recategorización de oficio de ARCA en el cobro con billeteras virtuales.
Evalúan el alcance de la recategorización de oficio de ARCA en el cobro con billeteras virtuales.

Los almacenes, un eslabón clave del consumo cotidiano

Más allá del debate sobre las billeteras virtuales, Savore recordó que los almacenes de cercanía cumplen un rol fundamental en el tejido económico y social de los barrios.

A diferencia de los grandes supermercados, estos comercios operan con volúmenes mucho menores, pero sostienen la dinámica de consumo diario en miles de comunidades.

Por esa razón, cualquier modificación en los costos operativos —desde comisiones bancarias hasta cambios fiscales— puede impactar directamente en su viabilidad.

Un debate que recién comienza

La Federación de Almaceneros anticipó que buscará reunir información precisa sobre las comisiones y el funcionamiento de las plataformas de pago antes de impulsar reclamos formales.

El objetivo, según Savore, es abrir una discusión que contemple la realidad del comercio minorista, sin frenar la digitalización pero evitando que los costos recaigan exclusivamente sobre los pequeños comerciantes.

Mientras tanto, el sector continúa adaptándose a una transformación que ya parece irreversible: la economía cotidiana se volvió digital, incluso en el almacén de la esquina.

Radio Up