En enero de 2026, los alquileres en Argentina registran incrementos que varían según el tipo de contrato, el índice de actualización elegido y la fecha de firma, afectando tanto a inquilinos como a propietarios. Los ajustes se dan en el marco de contratos pactados tras la derogación de la Ley de Alquileres, lo que permite que las partes acuerden libremente la forma y frecuencia de los aumentos.
Los contratos con actualización trimestral basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) presentan un aumento de aproximadamente 7,05%, lo que significa que un alquiler de $600.000 pasaría a $642.300. Por su parte, aquellos ajustados mediante el Índice de Contratos de Locación (ICL) muestran un incremento cercano al 5,91%, con un alquiler de $600.000 que ascendería a $635.460.

En contraste, los contratos antiguos bajo la ley derogada o con ajuste anual aún no registran cambios este mes, ya que sus actualizaciones se aplican en otros periodos. De la misma manera, los acuerdos con ajustes semestrales pactados recientemente no se ven afectados hasta abril de 2026.
Estos cambios generan un panorama mixto para los inquilinos: mientras unos deben afrontar aumentos inmediatos, otros mantendrán sus pagos sin modificaciones. Especialistas recomiendan revisar cuidadosamente las cláusulas de actualización antes de renovar contratos, para anticipar cualquier impacto en el presupuesto familiar.
