Un grupo de estudiantes de la Escuela Media Nº4 de Ingeniero Maschwitz, en Escobar, Provincia de Buenos Aires, creó un chat en WhatsApp en el que presuntamente planificaban una masacre que llevarían adelante con armas de fuego. Las autoridades provinciales y una fiscalía de menores intervinieron en el caso tras la denuncia de los padres. Los implicados, de entre 14 y 16 años, no podrán acercarse al colegio durante cuatro meses.
En los mensajes, una de las estudiantes, al parecer la líder del grupo, expresó: “Persona que ven, persona a la que le disparan, sin importar quién sea. No quiero que se arrepientan en el último momento”. El grupo, denominado “Tiroteo escolar”, tenía la intención de llevar a cabo un ataque armado dentro de la institución.
El plan fue descubierto por un grupo de padres, que viralizaron las conversaciones. En uno de los mensajes más alarmantes, la alumna describió la estrategia de entrar por la entrada principal y dividirse en dos grupos. En otro, mencionó tener acceso a armas a través de su padrastro y propuso realizar el ataque en varios salones. También planteó votar sobre el turno escolar en el que ejecutar el ataque.
“Lo que vamos a hacer básicamente es un tiroteo escolar, pero yo ya tengo las armas. Mi padrastro las tiene”, escribió. En otro mensaje, describió un recorrido por la escuela después del ataque para ver si quedaba alguien con vida.
Los padres alertaron a la policía, quienes comenzaron una investigación. En las conversaciones también se discutieron detalles sobre el uso de armas, como una Uzi calibre .22 que podría ocultarse en una mochila. En los mensajes se mostraba una violencia extrema, incluyendo un comentario sobre forzar a un estudiante a abrir la boca para dispararle.
Ante la gravedad de la situación, algunos padres decidieron no enviar a sus hijos al colegio hasta contar con garantías de seguridad.
Desde el Municipio se indicó que no se consideraba que la joven liderara el plan con la intención real de llevar a cabo el ataque. Se consideró que los otros tres chicos que participaban, después de ver la violencia de los mensajes, se asustaron y dieron aviso a sus padres, quienes llevaron las capturas de pantalla a las autoridades.
La estudiante líder del grupo recibía contención especial debido a trastornos de salud mental, y su situación fue abordada por el centro especializado «Papa Francisco» de Belén de Escobar.
La Fiscalía del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Zárate-Campana, que lleva adelante la investigación, ordenó tomar declaración a los padres de los alumnos involucrados. También se realizaron allanamientos, aunque no se encontraron armas, y los teléfonos de los estudiantes serán analizados para confirmar la veracidad de los chats.
Como medida preventiva, se dispuso que durante cuatro meses los estudiantes implicados no puedan acercarse a menos de 100 metros de la escuela. Además, se les ofrecerá educación virtual o de otra modalidad para no perder clases. Las autoridades educativas seguirán de cerca el caso, trabajando junto a padres y directivos de la escuela para asegurar el bienestar de todos los involucrados.
