Consideremos su enorme almacén en Dartford, en las afueras de Londres. Tiene millones de artículos en stock, cientos de miles de ellos se compran cada día, y se necesitan dos horas desde el momento en que se pide algo, dice la compañía, para que sea recogido, empaquetado y enviado.
Ahora, imagina esa escena y multiplícala por 175. Esa es la cantidad de «centros de finalización», como a Amazon le gusta llamarlos, que tiene en todo el mundo.
Incluso si crees que puedes visualizar esa interminable confusión de paquetes recorriendo el mundo, debes recordar algo más: eso es solo una fracción de lo que hace Amazon.
También es una importante empresa entre las plataforma de streaming por suscripción (Amazon Prime Video); líder del mercado en sistemas de cámaras domésticas (Ring), parlantes inteligentes (Alexa) y tabletas y lectores electrónicos (Kindle); aloja y mantiene vastas extensiones de internet (Amazon Web Services); y mucho más.
