Ana María Gassman ejemplo de compromiso, compañerismo, dedicación y vocación

Mañana se conmemora el Día del Trabajador, motivo por el cual queremos hacer llegar nuestro saludo y agradecimiento a cada uno de los trabajadores misioneros que todos los días hacen grande a nuestra provincia. Desde Salud Pública, queremos rendir homenaje a todos a través de la historia de Ana María Gassman, quien con 41 años de servicios en el sistema sanitario accederá al beneficio de la jubilación y nos deja un gran trabajo en la Dirección de Programación y Planificación (Estadísticas) de la cartera sanitaria provincial.

La Tec. Gassman asumió a la Dirección de Programación y Planificación (Estadísticas) en el 2013. A lo largo de estos años, su compromiso, dedicación y vocación a marcaron profundamente a quienes compartieron el camino con ella, dejando una huella imborrable en el sistema de salud y en cada dato que ayudó a transformar en política pública.

En sus primeros años de servicios Ana recuerda que comenzó a trabajar en el mes abril del 1984, en lo que fue en su momento el departamento de educación para la salud, “época donde estábamos comenzando a vivir la apertura democrática de lo que fue la dictadura militar. Allí nuestro trabajo consistía en la elaboración de materiales educativos, había una oficina de dibujo y diseño, y otra para impresiones”.

En ese momento, Ana debía desempeñarse en el manejo del mimeógrafo siendo este una máquina de impresión antigua que reproducía textos o imágenes escritas o dibujadas en una lámina especial, pasando tinta a través de las incisiones en la lámina mediante un cilindro metálico. Esto facilitaba la realización del trabajo en terreno para el uso de folletería y libros de actividades que eran proporcionados a las escuelas donde iban los promotores de salud, siendo los encargados realizar las salidas a terreno para trabajar directamente con los estudiante, docentes y comunidad en general. A pesar del gran compromiso que se ponía en cada trabajo de diseño para la elaboración del material educativo, Ana recuerda, que todavía se manejaba una “cierta reminiscencia dictatorial”, los materiales que eran elaborados en el departamento fueron cuestionados y eso llevo a que el equipo no tuviera el permiso de salir y difundir lo que hacían.

En ese momento, luego de un largo proceso de reflexión, Ana tomó la decisión de pedir su traslado al área de estadísticas, allí su trabajo no se pondría en cuestión debido a la procedencia ideológica o política que estuvo marcada por el contexto histórico de ese momento, “pensé que al cambiar de área solo iría a cumplir mis seis horas laborales y no volvería a encariñarme con el trabajo, sin embargo, descubrí una pasión en los números”. Señala que, en la estadística, encontró una

herramienta muy poderosa que sirvió para acompañar las decisiones que atañen tanto a las políticas públicas como a las sanitarias.

Desde sus inicios hasta la actualidad, Ana resalta como vio el paso evolutivo que tuvo la salud pública a través de las estadísticas, uno de esos momentos se vio reflejado en el contexto de pandemia “los datos que se hicieron populares en la época de COVID se generaban desde esta área, los datos obtenidos se proporcionaban al gobierno nacional y provincial, que a su vez también eran compartidos por el mundo”.

Durante la pandemia, recuerda que fueron momentos muy difíciles y dolorosos de atravesar, “tuvimos que rearmarnos cada uno desde el lugar que ocupaba y en lo que teníamos que hacer” para ella fue primordial brindar el acceso a la información en las estadísticas.

Otros de los momentos significativos en la trayectoria de la salud tuvo lugar el año pasado cuando se llevó a cabo el proceso de digitalización de fuentes primarias.

El mismo fue llevado a cabo de forma conjunta entre el Ministerio de Salud Pública y la Biblioteca Pública de las Misiones, del Parque del Conocimiento. Dicho proceso estuvo enfocado en la conservación y preservación del material físico, de lo que fue en su momento el departamento de bioestadística, ello incluyó un valioso legado de seis libros correspondientes a los años 1.958 a 1.961 y un atlas de la provincia de Misiones del año 1.978. Los documentos ofrecen una oportunidad única para contrastar el presente con el pasado en materia sanitaria, permitiendo identificar áreas que necesitan modificaciones y mejoras.

Otros de los hitos enmarcados en la trayectoria de la estadística fue en el año 2013 donde comienza el inicio del proceso de digitalización de los programas nacionales. En ese momento, se necesitaba contar con la centralización de los datos; normatizando la recolección, elaboración y procesamiento de los mismos de modo tal que se logre su homogeneidad y comparabilidad a fin de medir la situación de salud de un lugar, “todos los registros que integran los indicadores vitales de salud son de libre acceso y se encuentran disponibles en el sitio web del Ministerio de Salud Pública” remarca Ana.

Finalmente, y desde la perspectiva personal Ana menciona que a través de estos años dedicados a la salud pública logró desarrollar su máximo potencial en lo laboral, lo que contribuyo en encontrase con gente que tuvo sus mismas visiones y valores para aportar un granito de arena a la construcción de la salud.