Anabel De Souza Mendez y Lidia Mareco dos agentes dedicadas al servicio del sistema sanitario

Continuando con las historias de nuestros dedicados agentes sanitarios, hoy queremos presentarles dos inspiradoras trayectorias que destacan el compromiso y la resiliencia de quienes trabajan incansablemente para cuidar la salud de nuestras comunidades.

Anabel De Souza Méndez es agente sanitaria del Hospital Nivel I de Panambí. Lleva 20 años trabajando en el sistema de salud. Su motivación por convertirse en promotora surgió en 2004, tras una capacitación sobre promoción, prevención e información dirigida a la comunidad. Desde entonces, ha sido un nexo fundamental entre los hogares y el sistema de salud, llevando información valiosa y recursos a quienes mas lo necesitan.

A lo largo de su carrera, Anabel ha enfrentado numerosos desafíos y ha acumulado experiencias que la han marcado, tanto de manera positiva como negativa. Sin embargo, hay un caso que resalta por su impacto en su labor, una paciente que inicialmente se negaba a realizarse los estudios de HPV. Gracias a la insistencia y dedicación de Anabel, la paciente finalmente accedió a hacerse los estudios, lo cual permitió un diagnóstico temprano y el inicio de un tratamiento efectivo.

Por otro lado, Lidia Mareco también ha dedicado dos décadas de su vida al servicio de la salud pública, actualmente ejerciendo como agente sanitaria en el Hospital de Nivel II de Aristóbulo del Valle. Su trayectoria se ha visto marcada por valiosas oportunidades de capacitación que le han permitido ofrecer lo mejor de sí a la población. Si bien comenzó su carrera en el hospital, su enfoque se amplió a las comunidades aborígenes, una experiencia que transformó su perspectiva profesional y personal.

Trabajar con estas comunidades indígenas le enseñó a adaptarse a diferentes realidades culturales y necesidades específicas, enriqueciendo su enfoque en la salud colectiva demostrando que la empatía y el respeto hacia las tradiciones y costumbres de cada comunidad son esenciales para brindar una atención efectiva y humana.