ARCA secuestró bebidas de contrabando que ingresaban por pasos fronterizos de Misiones

Misiones volvió a quedar en el centro de un importante operativo contra el contrabando de bebidas alcohólicas luego de que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) decomisara mercadería valuada en aproximadamente 744 millones de pesos que ingresó ilegalmente al país a través de distintos pasos fronterizos del noreste argentino.

La provincia fue señalada como uno de los principales puntos de ingreso de los productos, particularmente por las ciudades de Puerto Iguazú y Bernardo de Irigoyen, donde comenzaron las investigaciones que luego se extendieron hacia Corrientes, Chaco y Formosa.

Según informó el organismo nacional, las tareas permitieron detectar cargamentos de bebidas importadas que eran distribuidos sin contar con la documentación que acreditara su ingreso legal a la Argentina. A partir de esa información, personal de la Dirección General de Aduanas profundizó las actuaciones mediante inspecciones en depósitos y comercios vinculados a la comercialización de esos productos.

Durante los procedimientos fueron secuestradas unas 45.700 latas y botellas de cerveza de distintas marcas internacionales y regionales, entre ellas Heineken, Corona, Sol, Pilsen, Brahma y Budweiser. El valor estimado de esa mercadería supera los 170 millones de pesos.

A ese volumen se sumó el decomiso de 11.490 botellas de bebidas destiladas, entre las que se encontraban whisky, vodka, gin y licores de reconocidas marcas internacionales. Ese lote fue valuado en alrededor de 574 millones de pesos.

De acuerdo con el detalle difundido por ARCA, el valor total de la mercadería secuestrada asciende a unos 744 millones de pesos, convirtiéndose en uno de los procedimientos más importantes realizados recientemente contra el comercio ilegal de bebidas en la región.

Desde el organismo explicaron que las sospechas surgieron luego de verificar inconsistencias entre los productos detectados y los registros oficiales de importación. Ese análisis permitió establecer que las bebidas carecían de respaldo documental y motivó la identificación de remitentes y destinatarios para avanzar con los allanamientos e inspecciones.

Las actuaciones incluyeron controles en depósitos de almacenamiento y locales comerciales donde presuntamente se distribuían las bebidas ingresadas de manera irregular. Como resultado de esas intervenciones, toda la mercadería quedó bajo secuestro.

ARCA informó además que las bebidas fueron destruidas debido a que su origen ilícito impedía garantizar la trazabilidad de los productos, así como las condiciones en las que habían sido transportados y almacenados. Según explicaron, esa decisión respondió a criterios de protección de la salud pública, al no existir garantías sobre su conservación.