Argentina y Estados Unidos están a punto de cerrar un acuerdo arancelario impulsado por una alianza estratégica entre Javier Milei y Donald Trump. Este pacto, que otorga ventajas comerciales a Argentina, será anunciado próximamente y refuerza la posición geopolítica del país frente a sus vecinos de la región.
Argentina está cerca de concretar un acuerdo arancelario con Estados Unidos, un paso significativo que no surge de un conflicto comercial, sino de una alianza estratégica priorizada por Donald Trump con el gobierno de Javier Milei. A diferencia de países como Brasil, México y Canadá, que enfrentan tensiones comerciales con Estados Unidos, Argentina se beneficia de una relación más fluida con la administración republicana.
De esta forma, Trump ha decidido no imponer aranceles a los bienes exportables argentinos, una medida que ya afectó a otras naciones de la región. El embajador argentino Luis Kreckler, tras negociar en Washington, regresó a Buenos Aires, confirmando que las conversaciones avanzaron significativamente. Aún quedan aspectos por resolver, pero se espera que se concreten en las próximas horas mediante comunicaciones entre la Cancillería argentina y la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR).
El acuerdo incluiría al menos 100 posiciones de comercio exterior, con aranceles que oscilarían entre cero y diez por ciento, aunque los términos específicos para el acero y el aluminio, fijados en un 50% por Trump, siguen en negociación. Este acuerdo podría otorgar a Argentina una ventaja arancelaria en comparación con el resto de América Latina. El canciller Gerardo Werthein y el ministro de Economía, Luis Caputo, han liderado el equipo encargado de ajustar la negociación en tiempo real.
En Washington, el embajador Alec Oxenford junto a Juan Cortelletti y Julia Hoppstock han respaldado las gestiones argentinas. Por parte de Estados Unidos, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y Jamieson Greer, titular de la USTR, han seguido las directrices de Trump para avanzar en el acuerdo. Aunque Lutnick y Greer mostraron flexibilidad en algunos aranceles, se mantuvieron firmes en no reducir los del acero y el aluminio. Sin embargo, Trump es conocido por tomar decisiones geopolíticas inesperadas, lo que deja una ventana abierta en esta área específica.
Una vez que finalice la negociación técnica, se prevé un anuncio formal conjunto entre Trump y Milei. Este anuncio, cuya iniciativa corresponde a la presidencia de Estados Unidos, será difundido a través de la plataforma Truth Social de Trump. El contenido del anuncio, más político que técnico, destacará la alianza estratégica entre ambos países. Siguiendo la línea de anuncios anteriores hechos por Trump con otras naciones, es probable que se enfoque más en aspectos geopolíticos que en detalles económicos.
No se descarta un diálogo previo entre Milei y Trump antes del anuncio oficial, aunque esto dependerá de la agenda de Trump, quien ha reducido su ritmo de trabajo debido a problemas de salud. La relación entre Argentina y Estados Unidos se fortalece en un contexto regional complejo, donde otros países enfrentan sanciones comerciales. Esta alianza podría significar un impulso para la economía argentina, al aumentar los volúmenes exportables hacia el mercado estadounidense.
En este sentido, Argentina se posiciona favorablemente frente a sus vecinos, gracias a una relación bilateral que podría abrir nuevas oportunidades comerciales. La negociación arancelaria, aunque técnica, tiene un trasfondo político significativo. Trump ha utilizado su política arancelaria como herramienta de presión geopolítica, como lo demuestra el caso de Brasil, que ha sido castigado por su acercamiento a China y Rusia. En contraste, Argentina ha sabido capitalizar su relación con la administración republicana, lo que podría traducirse en beneficios económicos tangibles.
Argentina y Estados Unidos están a un paso de firmar un acuerdo arancelario que refuerza una alianza estratégica en un contexto regional desafiante. Este acuerdo no solo beneficiará a la economía argentina, sino que también consolidará su posición geopolítica frente a otros países de la región. La formalización de este acuerdo marcará un hito en la relación bilateral y podría abrir nuevas rutas para el comercio exterior argentino.
