La NASA avanzó en su programa de exploración lunar al revelar uno de los componentes más importantes del cohete que utilizará en la misión Artemis III, el proyecto que busca concretar el regreso de astronautas a la superficie de la Luna.
El regreso a la Luna
La misión Artemis III tiene como objetivo volver a llevar humanos al suelo lunar, algo que no ocurre desde el programa Apolo. Según el cronograma actual, el lanzamiento está previsto para mediados de 2027, aunque el calendario depende de la resolución de desafíos técnicos pendientes.
Durante esta misión, la cápsula tripulada Orión deberá ejecutar una compleja maniobra de acoplamiento en órbita terrestre, paso previo al viaje hacia la Luna. De acuerdo con información difundida por BBC, el plan contempla el uso de uno o dos módulos de alunizaje para completar el descenso.
La operación implicará una coordinación precisa entre distintos sistemas y vehículos desarrollados por múltiples proveedores, lo que convierte a esta etapa en uno de los mayores desafíos del programa.
Las empresas que competirán por el alunizaje
Para concretar el descenso lunar, la NASA trabaja junto a compañías privadas del sector aeroespacial que desarrollan los módulos de aterrizaje.
Por un lado, SpaceX, la empresa de Elon Musk, diseña una versión adaptada del Starship para operar en la superficie lunar, una nave de gran tamaño que alcanza aproximadamente los 35 metros de altura.
En paralelo, Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, avanza en el desarrollo del módulo Blue Moon Mark 2, una alternativa más compacta pero igualmente ambiciosa en términos tecnológicos.
Ambos proyectos forman parte de la estrategia de la agencia para diversificar soluciones y garantizar la viabilidad de una misión que marcará un nuevo capítulo en la exploración espacial.
