Posadas. En un estadio colmado, el Auriazul perdió 76-68 frente al conjunto cordobés en su estreno en la segunda categoría del básquet nacional. Tras un buen primer cuarto, el equipo de Matías Martinho sufrió altibajos y no logró revertir el resultado. Su próximo compromiso será el 26 de octubre ante Villa San Martín, como visitante.
El debut de Bartolomé Mitre en la Liga Argentina de Básquet no tuvo el desenlace esperado. En una cancha repleta y con un gran acompañamiento del público misionero, el conjunto posadeño cayó por 76-68 ante El Ceibo de San Francisco, Córdoba, en su primera presentación en la segunda categoría del básquet nacional.
El Auriazul mostró momentos de buen juego, especialmente durante el primer cuarto, pero no logró sostener la regularidad a lo largo del encuentro. La visita aprovechó sus mejores pasajes, tomó el control del marcador y resistió los intentos de reacción del equipo dirigido por Matías Martinho.
El comienzo fue parejo, con Mitre decidido a mostrar sus credenciales en la competencia. En ese tramo inicial, Lautaro López, con la camiseta número 10, se convirtió en una de las principales figuras del equipo misionero. Con desequilibrio, capacidad anotadora y personalidad para conducir los ataques, llevó las riendas del Auriazul y fue determinante para que el local se quedara con el primer parcial por 23-20.
Además del aporte de López, Lucas Núñez terminó como el máximo anotador de Mitre y de toda la noche con 22 puntos, consolidándose como una de las principales referencias ofensivas del equipo. En El Ceibo, Tobías Cravero aportó 20 unidades y Julián Eydallin sumó 18, dos actuaciones que resultaron determinantes para que la visita pudiera sostenerse cuando el conjunto posadeño intentó acercarse.
Sin embargo, en el segundo cuarto el desarrollo cambió. El Ceibo logró afirmarse en el campo, encontró mejores respuestas ofensivas y comenzó a imponer condiciones. A Mitre le costó mantener el ritmo del arranque y perdió claridad en sus posesiones, mientras que el conjunto cordobés aprovechó las oportunidades para dar vuelta el resultado y marcharse al descanso largo arriba por 42-35.
El entrenador de Mitre, Matías Martinho, reconoció que el equipo mostró buenos pasajes, aunque marcó aspectos concretos que deberán corregirse durante las próximas semanas. “Necesitamos mejorar la fluidez ofensiva y tratar de tener regularidad en la parte defensiva. Cuando pudimos establecer un poco más de condiciones defensivas, los hicimos jugar más incómodos y tomar tiros no tan efectivos. También tuvimos bajo porcentaje de tres puntos y en tiros libres”, analizó.
Tras el entretiempo, la visita salió con mayor determinación y buscó ampliar la diferencia para encaminar el partido. El Ceibo consiguió estirar la ventaja hasta los 15 puntos y complicó a un Mitre que comenzó a sufrir la falta de efectividad en los momentos decisivos. Los lanzamientos errados y las dificultades para encontrar fluidez en ataque le impidieron al equipo posadeño acercarse con consistencia. El tercer parcial volvió a quedar en manos del conjunto cordobés, que llegó al último cuarto con una ventaja de 60-52.
Martinho también señaló que el Auriazul afrontó el estreno sin una de las piezas previstas para reforzar el juego interior. “Estamos jugando sin nuestro cinco extranjero, así que sabíamos que podía ser una posibilidad. No es una excusa, ejecutamos mal la regla defensiva en ese apartado y tenemos que mejorarlo, pero esperamos con ansias a nuestro jugador interior”, explicó.
En los diez minutos finales, el Auriazul intentó reaccionar con el empuje de su gente. Mitre buscó descontar por distintas vías y recurrió a los lanzamientos de tres puntos para acortar la distancia, pero la efectividad no estuvo de su lado. Varios intentos desde el perímetro no encontraron el aro y algunos errores en momentos clave terminaron condicionando sus posibilidades de remontada.
La dinámica se mantuvo hasta el cierre, con Mitre aumentando la presión y El Ceibo respondiendo cada vez que la diferencia comenzaba a achicarse. Un triple de Rojas a 1 minuto y 43 segundos del final estableció el 73-65 para los cordobeses y terminó de complicar las aspiraciones locales en un momento en el que el Auriazul intentaba dar el último golpe.
Pese al esfuerzo y al acompañamiento de un estadio colmado, el equipo misionero no pudo torcer la historia. El Ceibo manejó la diferencia en el cierre y selló una victoria por 76-68 para llevarse un valioso triunfo de Posadas.
El capitán Luciano Tantos consideró que el proceso de adaptación de un plantel prácticamente renovado necesitará tiempo y partidos. “Es un equipo completamente nuevo, nos va a llevar un par de partidos empezar a complementarnos y conocernos. Venimos de jugar solamente dos amistosos sin el equipo completo porque siempre hubo algún lesionado. Tenemos equipo para ponernos bien y dar pelea en un torneo bastante largo”, sostuvo.
Tantos también destacó el mayor rodaje con el que llegó El Ceibo al debut en Posadas. “Es un equipo que se conoce, la mayoría de los jugadores jugaron juntos la temporada pasada y después se complementaron con jugadores de la Liga Argentina. También jugaron muchos amistosos y vienen con rodaje. Nosotros tenemos que trabajar sobre nuestros errores y dar vuelta la página rápido porque esto recién empieza”, afirmó.
Para el conjunto cordobés, el resultado significó recuperarse después de la caída en su presentación inicial frente a Comunicaciones de Mercedes, en un encuentro que se había definido en tiempo suplementario. Mitre, en cambio, deberá pasar rápidamente la página y enfocarse en corregir los aspectos que le impidieron sostener el buen comienzo.
El entrenador de El Ceibo, Eduardo Blengini, valoró la capacidad de su equipo para construir una diferencia y administrarla ante un rival al que calificó como exigente. “Jugamos enfrente a un gran rival. Tuvimos un buen juego, hubo un momento donde hicimos la diferencia y después medianamente la mantuvimos. Fuimos inteligentes en cómo conservar esa ventaja y llegar de mejor manera al final”, señaló.
Blengini recordó además el antecedente reciente entre ambos equipos, cuando Mitre había vencido a El Ceibo durante el camino que terminó con el ascenso. “Teníamos una no linda experiencia la vez pasada en Misiones, donde habíamos perdido la final por el ascenso. Hemos alargado un poquito más el plantel y nos reforzamos en el poste bajo, así que tenemos alguna variante más”, explicó.
El debut dejó como saldo una primera muestra del potencial del Auriazul, con pasajes interesantes y una destacada actuación inicial de Lautaro López, aunque también evidenció la necesidad de ganar regularidad y eficacia ante rivales de una competencia exigente.
López hizo una lectura similar después del encuentro y apuntó especialmente a la baja efectividad exterior. “Estoy un poco triste por la derrota. Creo que nuestro plan de juego no funcionó y también tuvimos una muy baja efectividad de tres puntos. Eso nos complicó un poco el partido”, expresó el refuerzo auriazul.
El jugador también se refirió a su adaptación después de regresar al básquet argentino y a la construcción colectiva de un equipo con numerosas caras nuevas. “Estoy contento de volver a jugar acá en Argentina. Se juega bastante diferente, es una liga física y dura. Tenemos que seguir construyendo, seguir intentando mejorar y tirar del carro para adelante”, señaló.
Martinho, por su parte, pidió tranquilidad para un proceso que recién comienza y recordó que el plantel lleva apenas cinco semanas de preparación. “Esto ya no es la Liga Federal, es la Liga Argentina, donde tenemos otros objetivos. Hoy fuimos competitivos con falta de personal, ejecutamos mal la defensa por momentos y tuvimos malos porcentajes. Tenemos que enfocarnos en lo que podemos mejorar”, sostuvo.
El próximo desafío para Mitre será el 26 de octubre en Resistencia, Chaco, cuando visite a Villa San Martín con el objetivo de conseguir su primera victoria en la Liga Argentina y recuperarse de este estreno adverso.
El entrenador anticipó que el próximo rival representará otra prueba exigente por su experiencia dentro de la categoría. “Villa San Martín es un equipo que lleva más de diez años jugando consecutivamente en la Liga Argentina y siempre aspira a estar entre los primeros puestos. Va a ser otro rival duro, sobre todo en el juego interior, pero trataremos de trabajar en la semana para ir a hacer un buen partido”, explicó.
Tantos y López coincidieron en la necesidad de cambiar rápidamente el foco hacia el compromiso en Resistencia. “Tenemos revancha el lunes que viene en cancha de Villa San Martín, así que a trabajar en la semana sobre los errores que se han cometido hoy”, señaló el capitán. López agregó: “Tuvimos muchos errores normales del primer partido, nerviosismo. Tenemos que cambiar el chip rápido, enfocarnos esta semana en Villa e ir por todo”.
MO
