Posadas. La Biofábrica inicia su primera cosecha de cannabis en un módulo híbrido que combina tecnologías de invernadero y cultivo a campo. Esta innovación busca estabilidad y continuidad en la producción, garantizando materia prima para medicamentos.
La Biofábrica de Misiones se prepara para realizar la primera cosecha de cannabis en un módulo híbrido que combina tecnologías de cultivo en invernadero y a campo. Juan Serventi, subgerente de Biofábrica, explicó que esta innovación busca ofrecer estabilidad en la producción y asegurar un suministro constante de materia prima para medicamentos. El enfoque de la Biofábrica se centra en optimizar procesos y aplicar tecnologías sostenibles, lo que les permite producir cannabis fuera de las temporadas habituales.
Un enfoque híbrido para la producción de cannabis
Juan Serventi detalló que este nuevo sistema híbrido representa la culminación de dos años de aprendizaje y experimentación en el manejo del cultivo de cannabis. «Este invernadero es la conjunción de dos años de cultivo, de aprender sobre el manejo del cultivo, donde armamos la fusión de dos tecnologías», mencionó. La combinación de un ambiente controlado que protege de condiciones climáticas adversas y el cultivo directo en el suelo permite obtener plantas de mayor tamaño y rendimiento.
Además, Serventi destacó que el objetivo principal de esta iniciativa es garantizar un flujo constante de materia prima para el laboratorio. «Lo que buscamos es estabilidad porque podemos producir fuera de época, de verano, y producciones voluminosas a escala», explicó. La meta es asegurar que no falte materia prima para la formulación de medicamentos, lo cual es crucial para la continuidad de la producción.

Procesos innovadores y sostenibilidad en Biofábrica
La Biofábrica se enfoca en usar procesos tecnológicos avanzados en lugar de depender de insumos externos. Serventi señaló: «Biofábrica busca la optimización, el desarrollo sostenible, aplicando tecnologías de procesos y no de insumos». La empresa utiliza insumos biológicos propios, como hongos entomoplatógenos y bioestimulantes, para mejorar la calidad y eficiencia del cultivo.
El proceso de producción incluye un monitoreo cuidadoso de los tricomas para asegurar la calidad del producto final. Después de la cosecha, las plantas pasan por un proceso de secado controlado antes de ser enviadas al laboratorio. Este enfoque garantiza que solo el material vegetal con alto contenido de aceite ingrese al proceso industrial, mejorando la eficiencia y calidad del producto final.

Planificación para el futuro
Con la experiencia adquirida, Biofábrica ya se encuentra planificando la producción de plantines para la campaña de 2025. Serventi manifestó que, además de la cosecha actual, están a la espera de la tercera cosecha de otro híbrido y de los resultados de la producción a campo, que se anticipa será muy fructífera. «Esperamos rindes espectaculares porque la campaña realmente está acompañando la producción», concluyó.
