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Brasil | Javier Milei apoyó la candidatura de Flávio Bolsonaro y lanzó duras críticas contra Lula: “Ladrón, presidiario y totalitario”

Brasil. El presidente Javier Milei participó ayer  sábado de la Convención Nacional del Partido Liberal en Brasil, donde expresó un contundente respaldo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre. Durante su discurso lanzó duras críticas contra Luiz Ignácio Lula da Silva, cuestionó decisiones de la Justicia brasileña y profundizó la tensión diplomática entre ambos países.

El presidente Javier Milei brindó este sábado un fuerte respaldo a la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, quien fue presentado oficialmente como postulante del Partido Liberal (PL), el principal espacio opositor que enfrentará a Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil del próximo 4 de octubre, en las que el actual mandatario buscará un cuarto mandato.

El jefe de Estado argentino participó de la Convención Nacional del Partido Liberal y pronunció un discurso cargado de críticas hacia Lula, a quien calificó de manera indirecta como “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”. Desde el Palacio do Planalto, sede del Poder Ejecutivo brasileño, seguían con atención su intervención y esperaban que evitara ataques personales contra el presidente brasileño. Sin embargo, Milei endureció el tono de sus declaraciones.

“Si en Argentina tenemos como factor económico lo que llamábamos el Riesgo Kuka, acá en Brasil hoy tienen el Riesgo Lula y se refleja claramente en el mercado accionario. ¿Por qué se ve amenazado Lula? Porque hay alguien que está dispuesto a hacerle frente y convertirse en la voz de esa mayoría silenciosa que ya sufrió abusos. Hablo de Flávio Bolsonaro”, afirmó.

Uno de los pasajes más controvertidos de su discurso estuvo dirigido al juez Alexandre de Moraes, en referencia a la imposibilidad de visitar al expresidente Jair Bolsonaro en Brasilia. “Para colmo, la basura calva no me permitió ver a mi amigo, injustamente encarcelado”, expresó.

La Casa Rosada presentó el viaje como una visita destinada a fortalecer los vínculos entre Argentina y el estado de San Pablo. Sin embargo, el diseño de la agenda mostró un claro objetivo político: respaldar al principal rival de Lula sin incluir una reunión con el mandatario brasileño.

Antes de la Convención Nacional, Milei y Flávio Bolsonaro mantuvieron un encuentro que fue difundido por el senador brasileño a través de sus redes sociales.

Durante esa conversación, el mandatario argentino manifestó: “Vinimos a acompañar la ola azul. Espero que terminemos de pintar el mapa como corresponde de una vez”, mientras que Bolsonaro respondió: “Vamos a combatir el terrorismo juntos”.

El apoyo de Milei se produce en un contexto complejo para la candidatura de Flávio Bolsonaro. Una encuesta de Genial/Quaest indicó que el 55% de los votantes considera que Lula será reelegido, frente al 25% que apuesta por una victoria del candidato del Partido Liberal. Entre los electores independientes, el 52% cree que ganará el actual presidente, mientras que solo el 14% pronostica un triunfo del senador.

Además, un sondeo de AtlasIntel/Bloomberg publicado el 1 de julio ubicó a Lula con el 48,8% de intención de voto frente al 42,3% de Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje.

La agenda de Milei en Brasil

Las actividades oficiales comenzaron este sábado a las 9 con una reunión junto al gobernador del estado de San Pablo, Tarcísio Gomes de Freitas, quien recibió al mandatario argentino en el Palacio dos Bandeirantes con una alfombra azul, símbolo de la denominada “ola azul” de administraciones de derecha en América Latina y presentada como una contraposición a la tradicional alfombra roja.

Durante esa ceremonia, Milei fue distinguido con la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la máxima condecoración otorgada por el estado de San Pablo.

Posteriormente participaron de una reunión la primera dama del estado, Cristiane Freitas; el senador Flávio Bolsonaro; el intendente de San Pablo, Ricardo Nunes; y el jefe de la Asesoría Internacional del Estado, Samo Tosatti. Por la delegación argentina asistieron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; y el cónsul general en San Pablo, Luis María Kreckler.

Más tarde, el Presidente se trasladó al Mercado Livre Arena Pacaembú para participar de la Convención Nacional del Partido Liberal, donde el senador fue proclamado candidato presidencial para las elecciones de octubre.

Durante el acto hubo reiteradas referencias a la “ola azul” conservadora en América Latina. En uno de los segmentos, Eduardo Bolsonaro apareció en un video en el que citó a Milei y sostuvo que la derecha “barrera” la región.

La reacción del gobierno brasileño

La visita generó malestar en el Palacio do Planalto. Fuentes del gobierno brasileño señalaron que “el Presidente va a llegar a Brasil en un momento muy duro para el candidato que apoya”.

En el entorno de Lula consideran que las reiteradas declaraciones de Milei deterioraron la relación bilateral hasta uno de sus niveles más bajos. Desde que ambos ejercen la presidencia, solo coincidieron en encuentros multilaterales como las cumbres del G20 y del Mercosur, sin mantener reuniones bilaterales.

En el oficialismo brasileño interpretan el respaldo explícito de Milei al principal adversario de Lula como una injerencia en la política interna del país. No obstante, consideran que el presidente brasileño mantiene niveles de apoyo superiores a los de Flávio Bolsonaro.

Desde el Poder Ejecutivo brasileño también habían fijado una línea roja: evitar ataques personales contra Lula. Sin embargo, las declaraciones del mandatario argentino incrementaron la tensión diplomática.

Una campaña cuesta arriba

Analistas brasileños sostienen que la candidatura de Flávio Bolsonaro enfrenta múltiples dificultades. El periodista Thomas Traumann escribió en O Globo que el senador desaprovechó el Mundial para ordenar los conflictos internos con Michelle Bolsonaro, Tarcísio Gomes de Freitas y Nikolas Ferreira, además de no explicar convincentemente el ingreso de más de 65 millones de reales provenientes del banquero Daniel Vorcaro, episodio que impactó negativamente en su campaña.

Paralelamente, el Partido de los Trabajadores busca impedir que el Partido Liberal sume nuevos aliados. Dirigentes del PT mantienen conversaciones con Republicanos, União Brasil y el Partido Progresista (PP), que ya comunicó que permanecerá neutral.

Estos espacios resultan estratégicos por el tiempo de publicidad televisiva que aportan. En las elecciones de 2022, la alianza entre PL, PP y Republicanos otorgó a Jair Bolsonaro una fuerte presencia en los medios de comunicación.

Las negociaciones impulsadas por el PT comenzaron hace aproximadamente dos meses con Edinho Silva y luego continuaron con el ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães. El objetivo es alcanzar un pacto de no agresión que permita a los partidos de centro conservar margen político sin integrarse formalmente al oficialismo en caso de un nuevo mandato de Lula.

El escándalo conocido como “Dark Horse” y la caída de Flávio Bolsonaro en las encuestas aceleraron el alejamiento de potenciales aliados. União Brasil y Republicanos cuestionaron errores de la precampaña y el aislamiento político del candidato del Partido Liberal. Republicanos, presidido por Marcos Pereira, aún no definió su postura y tiene plazo hasta el 1 de agosto para hacerlo, aunque dirigentes del nordeste rechazan una alianza por temor a perder apoyo en estados de tradición lulista.

Milei, quien mantiene una relación de varios años con Flávio Bolsonaro, llegó a San Pablo con el objetivo de brindarle respaldo internacional en uno de los momentos más complejos de su campaña. El viaje forma parte de una agenda regional más amplia que continuará la próxima semana con su participación en la asunción de Abelardo de la Espriella en Bogotá, posteriormente en la ceremonia de asunción de Keiko Fujimori como presidenta electa del Perú en Lima y, además, con la posibilidad de mantener una reunión privada con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.