
La presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, inició una ronda de reuniones con ministros provinciales de Salud y funcionarios nacionales con el objetivo de destrabar el proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental que el Gobierno envió al Senado en abril y que todavía no logró reunir los consensos necesarios entre los distintos bloques.
El proyecto plantea modificaciones sobre el régimen de internaciones involuntarias y propone incorporar las adicciones a las drogas como una problemática vinculada a la salud mental. La iniciativa generó diferencias entre los bloques dialoguistas, que plantearon cambios durante las reuniones informativas realizadas en el Senado.
Bullrich, junto con la presidenta de la Comisión de Salud, Ivana Arrascaeta, mantuvo este lunes reuniones por videoconferencia con los ministros de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza, Corrientes, Chubut, Chaco y Jujuy.
La ronda continuará este martes con funcionarios de Salta, Santa Cruz, Río Negro, Tucumán, San Juan, San Luis, Neuquén y Misiones durante la mañana. Por la tarde, están previstos encuentros con los ministros de Buenos Aires, Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero, La Pampa, Córdoba, Catamarca y La Rioja.

Bullrich busca destrabar la reforma de la Ley de Salud Mental
La titular del bloque oficialista defendió la necesidad de modificar la normativa vigente y sostuvo que existen dificultades para intervenir de manera temprana frente a situaciones consideradas graves.
“La salud mental no puede seguir esperando”, afirmó Bullrich al plantear la necesidad de avanzar con una actualización de la legislación.
Desde el oficialismo señalaron que la reforma busca “dar herramientas reales a las familias, fortalecer el trabajo interdisciplinario y permitir que el sistema pueda actuar antes de que las situaciones terminen en tragedias”.
El Gobierno presentó el proyecto el 18 de abril. Sin embargo, después de las reuniones informativas del 28 de abril y el 12 de mayo, la iniciativa quedó trabada ante la falta de un acuerdo político entre los distintos bloques del Senado.
Qué cambios propone el proyecto de Salud Mental
Uno de los principales puntos en discusión está relacionado con las internaciones involuntarias. Entre las modificaciones que se analizan aparece la posibilidad de exigir la firma de dos profesionales de la salud, uno de ellos médico y, preferentemente, especialista en psiquiatría.
La propuesta modificaría así el planteo original del Gobierno, que establecía que la decisión debía quedar en manos de un psiquiatra.
De todos modos, se mantendría como condición para una internación involuntaria la existencia de un riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la propia persona o de terceros.
También se analiza ampliar, en determinadas situaciones excepcionales, el plazo de 48 horas previsto para informar a la Justicia los motivos de la internación.
Plan de egreso y participación de las familias
Otro de los cambios que se encuentran bajo análisis consiste en establecer un plan de egreso desde el momento del diagnóstico como requisito para la internación.
Además, se evalúa incorporar una notificación anticipada al representante legal, cónyuge conviviente, padres o hijos, con el objetivo de coordinar las condiciones necesarias para el momento del egreso.
La iniciativa también contempla modificaciones específicas relacionadas con los consumos problemáticos de sustancias en menores de edad.
En esos casos, se establecería que la atención deberá estar a cargo de equipos profesionales con formación específica en población infanto-juvenil.

Qué pasará con los manicomios
Entre los puntos que se mantendrían aparece la prohibición de crear nuevos manicomios y de establecer internaciones crónicas por problemáticas de salud mental.
Al mismo tiempo, dentro de las modificaciones que se analizan se encuentra la eliminación de los artículos vinculados con la Ley 26.827, referida al Comité Nacional para la Prevención de la Tortura.
El oficialismo busca ahora acercar posiciones con las provincias antes de intentar avanzar nuevamente en el Senado. Las reuniones con los ministros de Salud constituyen una nueva instancia para incorporar modificaciones al proyecto y alcanzar un texto que pueda reunir el respaldo de los bloques que hasta el momento mantienen reparos.
Con el resultado de estas conversaciones, el Gobierno intentará retomar el tratamiento legislativo de una reforma que permanece sin avances desde las reuniones informativas realizadas durante el primer semestre.
RUP
