Paraguay. La crisis económica que atraviesa la Argentina continúa generando réplicas en las ciudades fronterizas de los países vecinos. En Paraguay, más precisamente en Encarnación, la actividad comercial de la zona continua al puente internacional San Roque González de Santa Cruz registra una marcada disminución en los niveles de ventas, consecuencia directa de la pérdida del poder adquisitivo de los argentinos y de la falta de dinero en efectivo que afecta a la región.
Esta situación mantiene en alerta a los empresarios y trabajadores locales, quienes observan con incertidumbre cómo el flujo histórico de compradores provenientes de Posadas y de otras localidades de Misiones mermó drásticamente en los últimos meses.
Al respecto, Daniel Ferreira, representante de la Asociación de Comerciantes de Encarnación, confirmó que en el sector fronterizo el descenso en la actividad comercial se siente con “especial rigurosidad”.
Según explicó, “los propios ciudadanos que cruzan desde el lado argentino manifiestan de manera constante que en su país no hay circulante de dinero”, un factor que golpea a las transacciones que habitualmente se registran en temporadas donde la economía vecina muestra mayor dinamismo.
La dependencia económica de Encarnación en cuanto al consumo argentino es “estructural”. A diferencia de otras regiones paraguayas, esta zona fronteriza siente la falta de un sector industrial consolidado que pueda disminuir el impacto de la crisis externa. Teniendo en cuenta esto, Ferreira señaló que “en la ciudad no se encuentran instaladas fábricas ni plantas ensambladoras de magnitud, a lo que se suma un bajo porcentaje de empleo público, lo que reduce las opciones de un ingreso genuino local estable”.
Ante este escenario, la población encarnacena se vuelca masivamente hacia las actividades comerciales y el emprendedurismo independiente.
“Quien logra insertarse en el mercado laboral local lo hace bajo estas modalidades”, lo que deja como consecuencia la parálisis del comercio transfronterizo que afecta de manera transversal a gran parte de las familias de la comunidad.
Sin embargo, la crisis no solo proviene de los compradores habituales de Posadas, sino también de los propios ciudadanos paraguayos que residen en Argentina. “Muchos de ellos, al retornar temporalmente a Encarnación para visitar a sus familias o realizar gestiones, nos comentan que en las calles posadeñas la falta de efectivo se siente y la gente prioriza sus gastos solo en artículos esenciales para el hogar”, indicó.
Por otro lado, las transformaciones en los hábitos de pago también introdujeron nuevos métodos en el comercio de frontera. La creciente digitalización de la economía en Argentina y el uso de plataformas virtuales para realizar transacciones “complican las operaciones en el circuito comercial encarnaceno, que históricamente se movilizó a través a través de la moneda física”.
A pesar de las dificultades actuales, el sector comercial de Encarnación mantiene la expectativa de que la situación financiera en el país vecino logre estabilizarse en el mediano plazo.
Los referentes del área expresaron su esperanza en que Argentina, dada su condición de nación productora y de gran extensión, “logre reactivar el flujo de dinero en las calles, lo que permitiría revitalizar el dinamismo económico que históricamente caracterizó a Encarnación”, concluyó el referente del comercio encarnaceno.
Con Información de Primera Edición

