San Javier. El presidente de la Cámara de Comercio de San Javier, Adrián Iasinski, trazó un panorama crudo pero realista sobre el presente económico de los comerciantes de la localidad. A pesar de la fuerte caída del consumo y la creciente competencia desleal, los empresarios locales “la vienen remando” para evitar cierres y despidos.
El impacto de la caída en el consumo
Desde mediados de 2023, el comercio fronterizo con Brasil sufrió un desplome. “El consumo de brasileños cayó por el piso. Te podría decir que prácticamente cayó en un 90, 95 por ciento”, lamentó Iasinski. Aunque la balsa encarece el cruce, aún hay sanjavierinos que optan por hacer sus compras del otro lado de la frontera.
Uno de los principales problemas denunciados es el contrabando de alimentos, que afecta directamente al comercio formal. Además, productos como implementos y maquinarias agrícolas, veterinarios y artículos del hogar son altamente demandados en Brasil por los argentinos, debido a que “estamos hablando de una diferencia de precios de más del 50 a 60 por ciento”.
A nivel local, los márgenes comerciales están al límite. “Hay muchísima incertidumbre, el consumo cayó una barbaridad estos dos últimos meses”, reconoció el dirigente. Para sostener la actividad, muchos comercios se apoyan en los programas Ahora del gobierno provincial, que, según él, “funcionaron muy bien en el Día del Padre”.
Pese al escenario, aún no se registran cierres de locales ni despidos entre los socios de la cámara, aunque la situación es frágil. “Todos estamos en la misma: tratar de aguantar. Tener un buen plan de recursos humanos es lo más difícil hoy en día”, afirmó Iasinski, quien también dirige un supermercado. Explicó que en su rubro, donde la capacitación es clave, “despedirse de algún empleado cuesta mucho después volver a conseguir mano de obra”.

En relación a los sueldos y el aguinaldo, explicó: “No hubo problemas con el pago de salario a nadie. En el aguinaldo sí sé que hay empresas que ya lo pagaron y otras que lo harán esta semana”. Reconoció que no es el mejor momento, pero valoró el esfuerzo conjunto: “Como siempre lo hizo el empresario argentino: remarla en todas las situaciones para tratar de sacar a flote el país”.
Consultado sobre quienes cruzan la frontera a comprar, Iasinski fue enfático: “No podemos juzgar eso. Cualquiera haría lo mismo. Hay que tener empatía y ponerse en los pies del consumidor”. A su juicio, la clave es que el comerciante asuma la necesidad de ser competitivo, dejando atrás los sobreprecios: “El consumidor no puede pagar por nuestros errores. Hay que achicar costos y mejorar el precio”.
Sobre el panorama a corto plazo, el presidente de la Cámara consideró que si bien los indicadores macro son alentadores, “los salarios están planchadísimos desde hace seis o siete meses. Está difícil para la clase media”. Y aunque valoró la desaceleración de la inflación, advirtió que “el consumo tiene que reactivarse”.
Finalmente, Iasinski alertó sobre un problema estructural: la competencia desleal. Señaló que “la mitad de los comercios no tienen postnet, no tienen terminal de cobro”, lo cual los deja en desventaja en eventos y promociones. Sin embargo, destacó el acompañamiento del Ejecutivo provincial y aseguró que se sigue trabajando para ordenar esa situación.
Desde su experiencia como comerciante, describió un cambio drástico en los hábitos de consumo: “Lo que menos se está llevando son los productos complementarios. Antes vendías salsa para helado, hoy está parada. Lo mismo pasa con frutilla, bálsamos o artículos de aseo personal como el after shave: no sé a quién le vendés”.
Incluso con una baja de precios del 50 % en productos básicos como arroz o azúcar, el volumen de ventas no repunta. “Se sigue vendiendo, pero no en su cantidad. La canasta básica se achicó muchísimo”, afirmó. En contraste, “lo que más se vendió para el Día del Padre fue bebida y carne”, comentó.
Concluyó con una mezcla de realismo y esperanza: “Por eso te digo, hay que remarla. Lo último que se pierde es la esperanza”.
Fuente: Radio Up
