Cada 1° de agosto, miles de personas en distintos puntos de América Latina renuevan una de las tradiciones más arraigadas de los pueblos originarios: beber caña con ruda para honrar a la Pachamama, agradecer a la Madre Tierra y pedir salud, protección y prosperidad para el año que comienza.
En Misiones, al igual que en otras provincias del norte argentino, el ritual conserva una fuerte vigencia. A primera hora de la mañana y en ayunas, quienes participan de la ceremonia toman un trago de caña macerada con hojas de ruda, una preparación a la que se le atribuyen propiedades para alejar los males, la envidia y las enfermedades.
Detrás de esa costumbre también hay familias que mantienen vivo el oficio de elaborar la bebida de manera artesanal. Es el caso de la familia De los Santos, de Santa Ana, dedicada desde hace casi nueve décadas a la producción de caña blanca.
Fanny de los Santos contó que en la antesala de una nueva celebración ya prepararon más de medio centenar de botellas.
“Para el 1° de agosto ya preparamos más de 50 botellas de vidrio, de las chiquitas y las grandes también”, comentó.
“Mis abuelos ya elaboraban la caña blanca allá por el año 1938, después siguieron mis padres y ahora estamos nosotros trabajando con la caña blanca”, relató.

Un proceso artesanal que lleva una semana
Fanny explicó que la producción comienza con un proceso de fermentación a base de harina, maíz colorado, miel de caña y agua.
“Se colocan 20 litros de miel, 80 litros de agua y eso fermenta durante tres o cuatro días. Después la harina se asienta y el líquido se pasa al alambique, donde se destila con fuego. Una vez que corre, pasa a baño María para que la caña no salga caliente”, detalló.
En total, desde el inicio de la fermentación hasta obtener el producto final transcurren alrededor de siete días.
“Una vez que uno realizó todos los pasos de la fermentación, en siete días ya puede terminar el proceso. Nosotros tenemos un equipo con capacidad para producir 30 litros de caña blanca”, explicó.
La productora aclaró además que la caña elaborada por su familia siempre es transparente.
“Nuestra caña siempre fue cristal. Hay otros que le agregan cosas para que tome un color amarillo”, señaló.
Además de la caña blanca, la familia también produce ron, rapadura, azúcar mascabo, miel de caña y una amplia variedad de licores artesanales elaborados con frutas.
“Con la misma caña blanca hacemos ron, aunque con otro proceso de destilado y refinado. También elaboramos licores de naranja, quinoto, mandarina, anís y otras frutas”, comentó.
Agosto, el mes de mayor demanda
Aunque la producción se mantiene durante todo el año, agosto concentra el mayor volumen de ventas debido a la tradición de la caña con ruda.
“Con la caña blanca trabajamos todo el año, pero cuando más se vende es en agosto”, indicó.
La comercialización es exclusivamente provincial y en pequeña escala.
“Trabajamos acá dentro de la provincia nomás. Nuestra producción es pequeña porque las máquinas que tenemos también son chicas”, explicó.

El significado de la ruda
Consultada sobre el origen del ritual, Fanny recordó la creencia popular que acompaña a esta fecha.
“Es una tradición y se dice que se toma la caña con ruda el 1° de agosto para espantar los virus”, afirmó.
Agregó que muchas personas no se limitan a beberla únicamente ese día.
“También se toma el primer lunes de agosto, siempre por la mañana y en ayunas. Incluso hay gente que compra una botella grande para tomar un traguito todos los días durante el mes de agosto”, contó.
Respecto de la planta utilizada, explicó que trabajan indistintamente con ruda macho y ruda hembra.
“La ruda macho tiene las hojas más grandes y la hembra más chicas, pero no cambia ni el olor ni el sabor cuando se macera con la caña. Por eso usamos las dos por igual”, señaló.
La producción artesanal de la firma Los Abuelos se realiza en Santa Ana, sobre la ruta provincial 103, a pocos metros del Parque Temático de la Cruz.
“Estamos un pasito del Parque Temático de la Cruz. La botella de vidrio de 330 centímetros cúbicos de caña con ruda cuesta 4.000 pesos. Es una caña con ruda totalmente artesanal”, concluyó.
