Una familia tipo, de dos adultos y dos menores, necesitó al menos $1.001.466,22 en noviembre para no ser considerado pobre, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). El aumento de la canasta básica total (CBT) fue de 1,5% frente a una inflación de 2,4% en ese mismo mes.
Si una familia percibió menos de $439.239,58 en noviembre, está considerada en situación de indigencia. La canasta básica alimentaria (CBA) se incrementó 1,1%, menos de la mitad del dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Asimismo, en el acumulado de 2024, la CBA y la CBT subieron un 82,5% y un 102%, respectivamente, mientras que el IPC mostró un alza del 112%.
Medición de las canastas
La CBA se determina tomando en cuenta los requerimientos calóricos para un «adulto equivalente» (varón de entre 30 y 60 años, de actividad moderada). A su vez, se seleccionaron los alimentos y sus cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).
Para determinar la CBT se amplió la CBA considerando los bienes y servicios no alimentarios. La estimación se obtuvo mediante un coeficiente que evalúa la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia.
