Cáncer en la sangre: la detección temprana puede salvar vidas

El 28 de mayo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Sangre, una fecha para visibilizar un grupo de enfermedades que incluye las leucemias, los linfomas y los mielomas múltiples. Estas patologías oncohematológicas afectan la médula ósea, el sistema linfático y las células sanguíneas, y se caracterizan por no formar tumores sólidos, lo que dificulta su detección en etapas tempranas.

En la Argentina se diagnostican alrededor de 12.300 nuevos casos por año, lo que equivale a más de 30 diagnósticos diarios, según datos de la Alianza Cáncer de Sangre Argentina (ACSA). A diferencia de otros tipos de cáncer, los síntomas iniciales pueden pasar desapercibidos: fatiga persistente, infecciones recurrentes, pérdida de peso inexplicable, sudoración nocturna, dolores óseos, moretones o sangrados frecuentes.

En Misiones, el Hospital Madariaga de Posadas desde el 2022 atiende a más de 40 pacientes con leucemia, un cáncer que se origina en la médula ósea y prolifera en forma descontrolada. A su vez, este tipo de cáncer es, además, el más frecuente en la población pediátrica. Las leucemias pueden clasificarse en mieloides agudas, linfoides agudas y la leucemia promielocítica aguda, cada una con distintos tratamientos y pronósticos.

La detección temprana resulta clave, ya que un hemograma completo puede evidenciar niveles anormales de glóbulos blancos, rojos y plaquetas. Luego, mediante estudios de la médula ósea y análisis moleculares se determina el tipo específico de leucemia, permitiendo un abordaje más efectivo.

A nivel nacional, persisten desigualdades en el acceso a tratamientos innovadores y demoras en la entrega de medicación, lo que puede poner en riesgo la continuidad de las terapias. Por eso, organizaciones como ALMA, FAM y ACLA, que integran la ACSA, insisten en la necesidad de fortalecer los sistemas de derivación y garantiza.