Córdoba. Un hombre de 47 años fue detenido este jueves, a pedido del fiscal Raúl Garzón, por presunto encubrimiento agravado, en el marco del femicidio de Agostina Vega, la adolescente cordobesa de 14 años, asesinada y desmembrada, supuestamente por Claudio Barrelier, el principal sospechoso.
Hasta el momento, el único implicado era Barrelier, mientras que fuentes de la investigación, a las que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, confirmaron que se trata de Osvaldo Fassetta, quien vivía en un habitación que le había prestado el acusado en su vivienda del barrio Cofico de esta capital.
Allí, el sospechoso de haber perpetrado el crimen vivía con su pareja y una hija de once años, pero además tenía una habitación en la planta alta, rentada a una pareja, y otra en la planta baja, en la que habitaba el hombre detenido esta tarde.
Por su parte, Eduardo Medina Allende, abogado de Fassetta, sostuvo poco después del arresto: «No ví el expediente, acá en Córdoba, cuando los fiscales no tienen nada que hacer, dictan prisiones preventivas».
Asimismo, y en declaraciones a la prensa, el letrado puntualizó: «Si yo le digo a la gente duermo en esa cama, viene la policía y saca el colchón, ¿huellas de quién pueden encontrar? Del que duerme en esa cama…».
En declaraciones a Noticiero Doce, el ahora detenido señaló que se había ido de la vivienda «el sábado que ocurrió el hecho por la mañana», y relató: «Pedimos un Uber desde la casa de Claudio hacia el complejo donde él juega al fútbol. Ahí nos encontramos con Agostina, Melisa y su hijo más chico de 7 años”. Y contó una situación que le llamó la atención: “Agostina le pidió el número de teléfono a Claudio estando su madre al lado”.
Según Carlos, la adolescente le dijo: «Claudio, no te olvides de pasarme tu número. Después hubo comportamientos normales, Claudio jugó al fútbol, estaban todos los chicos del equipo y ninguno se apartó de ahí».
Después del partido se fueron al cumpleaños de un amigo, al que también asistieron Melisa Heredia, madre de Agostina, y la menor. «A las 19.30 nos fuimos del cumpleaños con Claudio hacia el lugar donde yo trabajo y Agostina, Melisa y el nene se fueron a su casa”, explicó Carlos.
Clausuraron el bar «Wachitas»
Wachitas, el bar de Córdoba al que vincularon con el caso Agostina, fue clausurado por la Municipalidad por irregularidades y, de acuerdo a las versiones difundidas y por las que el lugar sacó un comunicado, Soledad Andreani, dueña del auto Ford Ka negro, se presenta como productora de eventos de dicho establecimiento, según supo la agencia Noticias Argentinas.
La Municipalidad de Córdoba, a través del Ente de Fiscalización y Control, dispuso la clausura del bar al verificar que “desarrollaba actividades y presentaba condiciones que no se correspondían con las autorizadas por la autoridad competente”.
Asimismo, detallaron que el establecimiento, ubicado sobre la calle Ituzaingó al 521, ya había tenido advertencias y hasta otras tres clausuradas por incumplimientos. En esta oportunidad se detectaron fallas graves en las instalaciones eléctricas, falta de señalización, elementos de seguridad vencidos y modificaciones estructurales que no habían sido declaradas.
Se supo además que el martes habían colocado las fajas de clausura, pero a las horas las rompieron, por lo que los inspectores regresaron al bar con una nueva actuación.
Durante el desarrollo de la pesquisa por el femicidio de Agostina se había vinculado al lugar por supuestas actividades irregulares, además de que se mencionó que la dueña del auto con el que Barrelier trasladó el cuerpo de la víctima, trabajaría en el bar.
NA
