El domingo se cumplieron dos años del fallecimiento de Leticia Magalí Arzamendia (19), una joven de Eldorado que fue atropellada en la madrugada del 21 de enero del 2023 y perdió la vida tres días después en el hospital Samic de esa ciudad.
La víctima, que circulaba ese día en motocicleta junto a su pareja, sufrió edema cerebral y fracturas en diferentes partes de su cuerpo.
Atravesados por el dolor y el recuerdo, este viernes por la tarde por la tarde familiares, amigos y vecinos de la Capital del Trabajo volvieron a congregarse en el lugar donde fue pintada en su momento una estrella amarilla en honor a Magalí. Y que es el sitio donde ocurrió el accidente -sobre calle Chacabuco, a la altura del kilómetro 11 y ruta provincial 17-.
La concentración buscó no sólo honrar a la joven, sino también concientizar sobre la seguridad vial en la zona y que la Justicia investigue lo ocurrido. Y durante la sentida ceremonia, un cura allegado a la familia dijo unas palabras para recordar a la joven.
Para toda la familia no existe consuelo que alcance, no hay tiempo que cure la gran pérdida. “Magalí el 22 de diciembre había cumplido 19 años, tenía toda una vida por delante y por culpa de una persona que tenía alcohol en sangre y estaba bajo los efectos de al menos dos tipos de estupefacientes, perdimos a Maga”, manifestó con angustia Miriam Arzamendia, tía de la joven fallecida, en diálogo con El Territorio.
La tragedia sigue golpeando fuertemente a la familia porque el día del siniestro en cuestión, la madre de Magalí cumplía años. “Hace dos años con Maga estábamos viendo qué regalar, preparar el desayuno y otras cosas a su mamá. Hoy su abuela, mamá, papá e incluso yo tuvimos que iniciar tratamiento psicológico, porque no nos podemos recuperar. Sus primas y amigas, todos la recuerdan alegre y llena de vida”, confesó la familiar.

A dos años de lo ocurrido, la mujer agregó que esperan que finalicen las ferias judiciales para continuar con el respectivo pedido de justicia.
Es que en el tiempo transcurrido, los allegados de Magalí denunciaron en reiteradas oportunidades que el conductor involucrado -que iba al mando de un Fiat Strada- tenía antecedentes de haber provocado otros accidentes, sin represalias.
En esa línea, la familiar de Magalí expresó: “Necesitamos justicia, necesitamos que este chico que atropelló a mi sobrina no vuelva a cometer otro hecho, porque con mis propios ojos hace poco lo vi tomando alcohol, luego salir del lugar y ponerse nuevamente al mando de un vehículo”.
“No entendemos cómo la Justicia permite que vuelva a conducir nuevamente bajo los efectos del alcohol. Dios no quiera y asesine a otra persona. A nosotros ya nos arrebató a Magalí, esperamos que la justicia actúe y no permitan otra tragedia. Mi familia dos años después aún no se recupera”, clamó.
