“CeMoAS, única puerta de entrada de menores en conflicto con la ley”

Aunque el nuevo Régimen Penal Juvenil, que adelantó la edad de imputabilidad a los 14 años, está vigente en Misiones, la provincia es la única del país en contar con los Centros Modelo de Asistencia y Seguimiento (CeMoAS) como la única puerta de entrada obligatoria previa a cualquier medida judicial para menores de edad.

Tras meses de trabajo entre el Servicio Penitencia Provincial, los directores de los cuatro CeMoAS, el Poder Judicial y la Secretaría de Prevención de Adicciones para optimizar la implementación de la Ley 27.801, a partir del 5 de este mes, se unificaron criterios, agilizaron respuestas judiciales y consolidaron la infraestructura y los equipos profesionales de los dispositivos provinciales.

“La implementación de esta normativa exige una respuesta ágil, humana y coordinada. Llevamos meses planificando y adecuando cada etapa del circuito junto a la Justicia y los ministerios para que el sistema funcione con la máxima celeridad. Pese a que se prevé un aumento de la demanda y entendemos que cada caso requiere evaluaciones específicas e intervenciones minuciosas, llevaremos adelante una revisión conjunta y permanente de la infraestructura y los recursos”, indicó la directora general del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), Valeria del Carmen Mereles.

Puerta de entrada

Vale recordar que la Policía de Misiones tiene prohibido alojar a los jóvenes en dependencias policiales, así como el uso de esposas o su convivencia con adultos detenidos, realizando el traslado y derivación directa a estos centros especializados. Bajo este esquema, ningún adolescente ingresa de forma directa a la Unidad Penal IV (Instituto Correccional de Menores Varones).

Todo menor atraviesa en primer término el proceso de evaluación, contención y diagnóstico interdisciplinario dentro del CeMoAS, y únicamente en aquellos casos en los que la Justicia determine expresamente una medida de encierro o privación de libertad por la comisión de delitos graves, se procederá a su derivación a la Unidad Penal IV.

Proceso protocolizado

Una vez que el menor ingresa a cualquiera de las cuatro sedes del CeMoAS (Posadas, Oberá, Eldorado o Puerto Rico) se pone en marcha un protocolo que incluye recepción e inspección médica.

Posteriormente, el equipo de la Prevención de Adicciones lo evalúa para detectar posibles consumos problemáticos e indicar el abordaje correspondiente.

Inmediatamente después se notifica a los padres o tutores y al defensor penal juvenil y se abre un legajo individualizado con entrevistas de diagnóstico y plan de seguimiento diario. El menor recibe contención e intervención interdisciplinaria a través de los equipos de psicólogos, trabajadores sociales y médicos.

Paralelamente, se garantiza la continuidad educativa. Durante este periodo de estadía transitoria (fijado prioritariamente entre 24 y 72 horas), la Justicia resuelve la situación procesal.

PE