Chile, afuera del Mundial 2026: el de Ricardo Gareca fue un equipo sin alma y sufrió ante Bolivia, que se ilusiona hasta el final

Chile no jugará (otra vez) el Mundial. Esa es la noticia en el comienzo de la fecha 16 de la Eliminatoria Sudamericana. El equipo de Ricardo Gareca, que estaba obligado a ganarle a Bolivia en La Paz para mantener al menos durante unas horas más la ilusión de acceder al repechaje, perdió 2-0 y se despidió de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Tampoco jugó Qatar 2022 ni Rusia 2018. El seleccionado boliviano, en tanto, sumó una victoria valiosa gracias al gol de Miguel Terceros y mantiene viva la esperanza.

No podrá culpar Chile a los 4.150 metros de altura del estadio Municipal de El Alto, donde Bolivia se mantiene invicto en la clasificación mundialista con tres victorias y dos empates. Es que el gol de Terceros, el goleador de su equipo en el certamen con cinco tantos, llegó cuando todavía no se habían cumplido los cinco minutos de juego y el partido recién se estaba armando: un buen pase de Diego Arroyo lo encontró libre en la derecha a Diego Medina y el lateral derecho habilitó a Terceros, que con un buen control se filtró entre los dos centrales chilenos y definió de primera ante la salida del arquero.

A los 12′, rápidamente pudo ampliar la cuenta Arroyo con un remate de cabeza al travesaño y expuso el desconcierto de su rival, que parecía perdido en la cancha. Sin embargo, la expulsión vía VAR de Lucas Chávez por una patada digna de karate kid Fabián Hormazábal apagó el envión del conjunto local y le dio vida a la visita. Se acercó Chile al empate con remates de media distancia de Rodrigo Echeverría, Lucas Cepeda y Alexis Sánchez, pero poco más que eso.

Por eso, Gareca hizo tres cambios en el entretiempo. Uno de los ingresados fue Francisco Sierralta, expulsado a los nueve minutos del complemento por una patada descalificadora a la altura de la cadera a Robson Matheus, que se lanzó en velocidad aprovechando el ahogo de los futbolistas chilenos.

Gareca era puro sufrimiento y frustración: golpeó con sus palmas el banco de suplentes y luego se agarró de los pelos y miró al suelo. En ese instante supo que su historia como DT de La Roja estaba terminada. Bolivia, que había tenido sus chances para el 2-0, terminó liquidando el partido a los 90′ a través de Enzo Monteiro y se ilusiona con volver a un Mundial 32 años después.