Chile levantó la alerta de tsunami pero mantiene precauciones costeras tras el fuerte sismo en Puerto Williams

 El gobierno de Chile confirmó este jueves que ya no existe riesgo de tsunami tras el fuerte sismo de magnitud 7,5 que se registró en la región de Magallanes, al sur del país, pero aclaró que se mantiene el estado de precaución en áreas costeras. El epicentro se ubicó a 218 kilómetros al sur de Puerto Williams, en el extremo austral del continente, y a una profundidad estimada entre 10 y 21 kilómetros.  

El movimiento telúrico se produjo a las 8:58 de la mañana y activó de inmediato los sistemas de alerta del Centro Sismológico Nacional (CSN), el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), que ordenaron la evacuación preventiva del borde costero en varias localidades del sur chileno, incluyendo Puerto Williams y Punta Arenas, ciudad natal del presidente Gabriel Boric. Las autoridades argentinas también activaron protocolos de emergencia en la ciudad de Ushuaia, en Tierra del Fuego, ante la proximidad con la zona afectada.

La alarma de tsunami fue difundida a través del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM), que estimó horarios de posible arribo de olas anómalas en distintas locaciones: a las 11:35 en la Base Prat de la Antártida, a las 13:49 en Caleta Meteoro, a las 14:50 en Puerto Williams y a las 2:25 del sábado en Punta Arenas.

Sin embargo, las mediciones realizadas horas después indicaron que los efectos en el nivel del mar fueron mínimos. La directora de Senapred, Alicia Cebrián López, explicó que se registraron aumentos de apenas 6 centímetros en las bases antárticas chilenas y de 23 centímetros en una base ucraniana, lo cual se clasificó como un “tsunami instrumental”, perceptible solo por instrumentos técnicos. “No se han registrado daños ni víctimas, y el fenómeno no fue observable a simple vista”, detalló.

A la luz de estos datos, las autoridades chilenas resolvieron anular la alerta de tsunami, pero mantuvieron activa la recomendación de evitar acercarse a las costas hasta nuevo aviso. “Pedimos a la población no detenerse en la costanera ni regresar a zonas bajas hasta que se descarte totalmente el riesgo de fenómenos marítimos secundarios o réplicas”, señalaron desde Senapred.

El presidente Boric suspendió su agenda pública para monitorear la situación desde el Palacio de La Moneda. “Llamamos a evacuar el borde costero en toda la Región de Magallanes. En estos momentos, nuestro deber es prevenir y hacer caso a las autoridades. Todos los recursos del Estado están a disposición”, escribió en su cuenta de X (ex Twitter). Posteriormente, la Presidencia informó que el mandatario presidía el Comité de Gestión de Riesgos de Desastres (Cogrid) nacional, que se reunió de forma virtual y presencial con autoridades de todas las carteras para coordinar respuestas y seguir la evolución del fenómeno.

Las escenas de evacuación se vivieron con tranquilidad y sin incidentes graves. En Punta Arenas, donde también se había ordenado despejar la zona costera, muchas personas ya comenzaron a regresar a sus hogares tras el levantamiento de la alerta. El subdirector de gestión de Senapred, Miguel Ortiz, pidió a los habitantes “mantenerse informados por canales oficiales” y no bajar la guardia ante eventuales réplicas.

Expertos sismólogos explicaron que este tipo de movimientos en el extremo sur del continente, aunque poco frecuentes, no son inusuales dada la interacción entre las placas tectónicas de Nazca, Sudamericana y Antártica. La región de Magallanes, si bien es menos sísmica que otras del territorio chileno, presenta zonas vulnerables por su cercanía a fallas geológicas activas.

Hasta el momento no se han registrado daños materiales ni víctimas fatales en Chile ni en la Argentina. Las fuerzas de seguridad y los organismos de emergencia permanecen desplegados en la región, particularmente en Tierra del Fuego, para continuar con tareas de prevención y monitoreo. El gobierno chileno reiteró que seguirá evaluando la situación minuta a minuto y emitirá nuevos reportes oficiales si se presentan cambios en el escenario.

La jornada de este jueves sirvió para poner a prueba los sistemas de alerta y evacuación en una región donde la infraestructura es limitada y las condiciones geográficas suponen desafíos particulares para la respuesta ante catástrofes. Aunque el evento no generó consecuencias graves, dejó en evidencia la necesidad de mantener activos y actualizados los protocolos de emergencia, tanto en Chile como en el sur argentino.

Fuente: NA