China ordenó la prohibición inmediata de las exportaciones de combustibles refinados como medida preventiva ante una posible escasez interna provocada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La decisión fue adoptada por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y alcanza a los envíos de nafta, diésel y combustible de aviación, según revelaron fuentes con conocimiento del tema.
La suspensión se aplica a los cargamentos que aún no habían pasado por aduana hasta el 11 de marzo.
China es actualmente el mayor importador de petróleo del mundo y uno de los principales exportadores de combustibles refinados, por lo que la medida genera preocupación en los mercados energéticos internacionales.
Una medida para evitar escasez interna
La restricción busca garantizar el abastecimiento interno en medio de la volatilidad global generada por el conflicto en Medio Oriente.
La decisión va más allá de una disposición adoptada la semana pasada por Pekín, cuando el gobierno ya había pedido a las refinerías que no aceptaran nuevos contratos de exportación e intentaran cancelar los envíos previamente comprometidos.
Ahora, con la prohibición formal, se detuvieron directamente los cargamentos que todavía no habían sido despachados por las aduanas chinas.
Según trascendió, el combustible para aviones destinado al repostaje internacional no está incluido en la restricción.
Impacto en el mercado energético
La medida llega en un momento de fuerte tensión en el mercado petrolero mundial.
El precio del crudo superó los 100 dólares por barril luego de que Irán anunciara que mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores marítimos para el transporte de petróleo.
En ese contexto, cualquier restricción adicional al comercio de combustibles refinados podría profundizar la presión sobre la oferta global.
Las exportaciones que estaban previstas
Antes de la decisión del gobierno, las grandes petroleras chinas planeaban aumentar sus exportaciones de combustibles durante febrero y marzo.
El objetivo era aprovechar los mayores márgenes internacionales en medio de una pausa estacional de la demanda interna durante el período festivo del Año Nuevo Lunar.
Los operadores del mercado estimaban que las exportaciones de gasolina, diésel y combustible para aviones en marzo se ubicarían entre 2,2 y 2,3 millones de toneladas, lo que representaba un incremento de entre 300.000 y 400.000 toneladas respecto de febrero.
Sin embargo, los datos de rastreo marítimo indican que en lo que va de marzo China apenas envió al exterior unas 50.000 toneladas métricas de gasolina, cerca de 300.000 toneladas de diésel y una cifra similar de combustible para aviación.
