El artista eldoradense Claudio Marchioli se presentará el próximo domingo 10 de noviembre con su recital folclórico denominado “Entre la noche y yo”, que contará además con músicos invitados, evento que se realizará en el Teatro del Pueblo del Km 2 de nuestra ciudad.
Las entradas tienen un valor de 4 mil pesos las enticipadas y las generales seran de 5 mil pesos, para jubilados estudiantes y socios el costo será de 3500 pesos.
Mi Historia: Por Caludio Marchioli
Corría el año 1990 cuando me decidí “tomar la guitarra”, publicaciones sobre enseñanza de guitarra, y tratar de aprender canciones folclóricas que había escuchado desde siempre y tenía solo en la memoria hasta entonces. Era en Paraná (Entre Ríos), donde había comenzado la carrera de Ingeniería Civil (Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional de Paraná). Allí vive mi Tío Buby Marchioli, que siempre se dedicó a la música hasta hoy, y fue mi primer guía. Por diferentes razones, debí abandonar esa carrera a mediados de 1991 y volver a Eldorado.
En 1992 ingresé a la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado para comenzar la carrera de Ingeniería Forestal. Y era una época donde la actividad cultural, todo lo referido al folclore, las peñas, los recitales, los encuentros, estaban en auge. En la Facultad, había un grupo de estudiantes aficionados, podemos recordar a Tito Apaza (un músico excepcional), Nicolás Ruiz, Julio Bernio…, en las peñas eran reconocidos como “los chicos de la facu…”
Cuando ingresé a la facultad, conocí a Andrés Tálamo, un salteño con un excelente dominio de la guitarra y muy buena voz, y a Luis Cosimi, oriundo de Córdoba, muy buen bombisto, cantante, bailarín, muy conocedor de todo lo folclórico…
Entre los tres intentamos armar un conjunto, ensayamos, nos preparamos, pero no hemos podido concretar esa intensión…, Andrés volvió a Salta para estudiar otra carrera. Junto a Luis decidimos continuar hasta que el 7 de agosto de 1993 debutamos en una peña realizada en el Centro Cultural (hoy “Center Shopp”), organizada por el Grupo Coembotá; recordamos especialmente al amigo Leopoldo Agostini (padre del profesor Negri Agostini), quien tenía siempre una gran predisposición, junto a su esposa eran “el motor” de estos encuentros…
Como presentador colaboraba Norberto Aguirre, quien se dedicaba a la locución en aquella época.
Ese día cantamos 2 zambas, creo que la ansiedad no nos permitió otra cosa…, pero sentimos una muy buena recepción del público. Nos presentamos solo como “Claudio y Luis” / “Luis y Claudio”, no habíamos pensado en un nombre para el dúo…
Quisimos desde el principio presentarnos de manera especial, por ello utilizamos zapatos y pantalones negros, camisa blanca, y mi madre, esa misma tarde nos confeccionó 2 corbatas de color rojo. Detrás del escenario nos llamaban: “mozos!” (en broma, por supuesto…)
Luego le dimos un nombre al dúo, porque no queríamos llamarnos solo Claudio y Luis / Luis y Claudio…, encontramos algo con lo que nos sentimos identificados y nos llamamos Eco Sumaj (Sumaj es una palabra del Quechua que quiere “hermoso”, es decir: ”Eco Hermoso”).
Desde que debutamos, hasta el último año que cantamos a dúo, y cada vez que pudimos, hemos festejado anualmente “el aniversario del dúo” con un concierto o recital, en el Teatro del Pueblo, en el auditorio del Círculo Médico, las veces que lo pudimos hacer también fue a beneficio. La última vez fue un poco por casualidad, diciembre de 2001, en el marco del cierre de las actividades del Salón Eibl, un concierto de casi 3 horas con músicos invitados…, excepcional…!, en alguna medida fue como un cierre para nosotros de esa hermosa etapa de Eco Sumaj, en ese formato de recital o concierto propio o exclusivo.
Pudimos participar en muchos escenarios/eventos de toda la provincia…, recordamos especialmente que fuimos “teloneros” de los Tucu Tucu, Los Fronterizos, Luis Landriscina, Las Voces de Olta, el Gringo Barreto, y otros artistas que visitaban Eldorado, participamos bastante en los actos patrios de varias escuelas, porque nos identificaban mucho con lo que se conoce como folclore tradicional”, con presentaciones en formato más bien cultural…, varios eventos organizados por la Facultad, también pudimos estar en 3 oportunidades en el Festival Nacional de Litoral en Posadas.
Para la segunda vez en ese festival, a última hora, casi a punto de subir al micro, mi padre nos despide con un “regalazo”: una guitarra nueva (y para “enchufar”), guitarra que conservo y me acompaña hasta hoy… Hasta ese momento usaba la guitarra que siempre tuvimos en casa, y aún está (que no tenía micrófono incorporado),todo un cambio…
Una gran ayuda para nosotros fue, como se suele decir, el oído, la crítica y la ayuda que nos diera en su momento Daniel Stefani (padre de Fausto Rizzani), integrante del conjunto Los Copleros del Sur. La última presentación que tuvimos como Eco Sumaj, fue en el 2003, en el Casino de Eldorado… Fue una etapa breve, una década, pero cargada de momentos especiales, los ensayos, los preparativos, los viajes, las presentaciones, los encuentros con otros artistas, compartir escenario, la generosidad con la que nos recibían y nos escuchaban, las demostraciones de afecto y amistad, etc., etc., todo, una gran experiencia; sobre todo lo que nos ha quedado junto a Luis: la amistad única
que nos une.
A partir de allí, los recuerdos de los acontecimientos no son muy precisos, pues en realidad nunca he dejado de cantar, de ensayar de tanto en tanto…, en el círculo de la familia, de amigos, colegas, siempre estaba ese “despuntar el vicio” como suele decirse…
En el transcurso de mi experiencia con el dúo Eco Sumaj, también tuve la oportunidad de conformar el coro de la Comunidad Eldorado km 9 de la Iglesia Nueva Apostólica a la que concurro. Es un coro polifónico (a 4 voces: sopranos, contraltos, tenores y bajos), participando como tenor. Esto ha sido maravilloso, pues de alguna manera conjugaba las experiencias del canto de diferentes géneros: el folclórico (con guitarra y bombo) y el coral, lo que sin dudas me ha sido de gran ayuda en todo sentido: técnico/musical, personal, espiritual…
En algún momento, recuerdo que fue entre el 2007 y 2008, comencé con una afición que tenía como “pendiente”: el canto lírico propiamente dicho. Algo que siempre me gustó, y deseaba en algún momento concretar. Fue en el marco de presentaciones que el coro de la Iglesia comenzó a realizar “puertas afuera” del contexto habitual, y en las que me invitaron a participar en secciones o partes como solista.
Desde entonces y hasta ahora, cuando cabe la posibilidad realizo presentaciones, muy puntuales, breves, pero de una manera u otra, me permiten hacer una de las cosas que más amo. Siempre he admirado de manera especial lo que se puede lograr con la voz humana a través del desarrollo de la técnica vocal.
Entre esas presentaciones y muchas otras, recuerdo como más trascendentes el haber cantado el Himno Nacional Argentino y la Canción Oficial de Misiones (Misionerita), en una apertura de las Sesiones Ordinarias del Consejo Deliberante, también en el 60° aniversario de la Unión Cultural. Haber sido invitado para cantar en el centenario de nuestra ciudad, también para la visita del gran compositor argentino Jorge Milikota, eventos de confraternidad del Colegio de Ingenieros Forestales, celebraciones por el día del músico del Alto Paraná, en un encuentro TEDx aquí, en Eldorado, otros aniversarios de Eldorado, en el 40° aniversario del Barrio Andrés Guacurarí donde vivo, en el marco de las celebraciones a nivel provincial en memoria del caudillo, colaborando también con el Club Rotary.
En el 2016 participé de un curso para director de coro, dictado por la profesora Gisela Blume en la Sociedad de Canto de Montecarlo. Si bien fue un cursado breve de tan solo un año, me ha servido mucho, ya que me dio muchas herramientas, otras nociones para escuchar, y me permitieron mejorar en muchos aspectos del canto en general.
A hoy, son alrededor de 30 años en la práctica del canto, el recuerdo con agradecimiento de muchas personas que de una u otra manera me han brindado su apoyo y ayuda para poder disfrutar de esta afición, en primer lugar mi familia paterna, mi actual familia, cada uno de los “colegas” y amigos con quienes hemos compartido cada encuentro, mi tío Buby con quien, puedo decir, me animé a agarrar la guitarra definitivamente, Andrés Tálamo que tanto me enseñó de ese instrumento, Luis Cosimi con quien no solo conformamos Eco Sumaj y lo más importante: la amistad, casi hermanos, a la Facultad de Ciencias Forestales que siempre han reconocido nuestra labor musical, el Sr Daniel
Stefani que nos ha dado muchas orientaciones para mejorar y disfrutar del canto a dúo, el Sr Gerardo “Titi” Küffer que me ha brindado su confianza y dedicación cuando me sumé al coro de la Iglesia, la profesora Mirtha Küffer con quien retomé la práctica del canto coral y me ha ayudado a acercarme con más decisión al canto lírico, la profesora Lilian Küffer, quien ha perfeccionado mi técnica vocal, lo que me ayudó muchísimo, tanto para el canto lírico como para el folclore, a la Sociedad de Canto y su directora de coro, la profesora Gisela Blume, quienes también me han ayudado a perfeccionarme, y tantas personas, colegas, músicos, técnicos, sonidistas (particularmente al amigo Rulo Kleiner
quien siempre ha apoyado y colaborado no solo con su labor, también con sus aportes para el perfeccionamiento), organizadores, periodistas, difusores, tantos otros que sin dudas no alcanzaré nombrar, que de una u otra manera forman parte de lo que puedo hacer en este ámbito, que me tienen en cuenta, me alientan y siempre generan el impulso o la motivación para seguir y compartir mi afición, disfrutar de la música, recibir y poder transmitir un mensaje, compartir un grato momento…, y finalmente y de manera muy especial a quienes forman parte de lo que llamamos “el público”, quienes siempre reciben con afecto y respeto lo que uno puede proponer a través del canto, muchos incluso, alcanzando una crítica o una observación, con el mismo afecto y respeto, y que tan bien hace para seguir mejorando y creciendo…
Hoy también puedo disfrutar de la satisfacción de compartir la afición por el canto junto a mi hija Giovana.

