Comenzó el juicio contra seis ex policías por las torturas y muerte de Carlos Guirula: tres de los acusados se negaron a declarar en la primera jornada

El Tribunal Penal Dos de Posadas abrió  ayer martes el juicio oral contra los seis ex efectivos de la Policía de Misiones imputados por la muerte del albañil Carlos Guirula, ocurrida el 19 de julio de 2014 durante un procedimiento en un motel ubicado sobre la avenida Andresito y Santa Catalina, en la capital provincial.

La audiencia comenzó cerca de las 8.30 en la sala de audiencias del tribunal, con la presencia de los jueces Gregorio Busse —quien preside el debate—, Fernando Verón y Miguel Mattos, estos dos últimos en carácter de subrogantes. Durante la primera jornada se dio lectura a la elevación a juicio, se revisaron las pruebas incorporadas al expediente y se presentaron cuestiones preliminares por parte de las defensas.

Entre los planteos, se debatió la colocación de una consigna policial en los domicilios de los imputados, se realizaron reservas de caso federal por nulidades y se discutieron pedidos de prescripción, todos ellos rechazados por el tribunal. Además, algunos defensores manifestaron no haber tenido acceso total al expediente, mientras otros solicitaron apelaciones que fueron desestimadas por no corresponder a esta etapa del proceso.

Los acusados son la oficial Lourdes Beatriz Tabarez y los suboficiales Lucas Nahuel Saravia AllosaRicardo Rafael EscobarClaudio Marcelo ServiánCarlos Alberto Da Silva y Carlos Alberto Zidorak, todos procesados por el delito de “tortura seguida de muerte”. Arriban a esta instancia en libertad tras el vencimiento de sus prisiones preventivas, aunque, de ser hallados culpables, podrían recibir prisión perpetua.

El fiscal Vladimir Antonio Glinka representa al Ministerio Público en este juicio, que se extenderá hasta el 19 de noviembre. A lo largo de catorce audiencias, se prevé la declaración de casi 90 testigos, entre empleados del motel, médicos forenses, peritos, familiares de la víctima y efectivos policiales.

Durante la jornada inicial, algunos de los acusados —por recomendación de sus defensores— optaron por no declarar, mientras que otros lo harán este miércoles desde las 8.30, antes del inicio del testimonio de los primeros testigos.

El hecho investigado

De acuerdo con la causa, el hecho se produjo en la madrugada del 19 de julio de 2014, cuando una comisión policial acudió al motel tras un llamado del encargado por una discusión entre Guirula y un empleado del lugar. Según la investigación, el albañil fue reducido con violencia por los efectivos, lo que le provocó graves lesiones internas.

La autopsia determinó que Guirula presentaba fracturas de costillas, huellas compatibles con golpes de borceguíes y un pulmón perforado, lesión que le habría causado la muerte antes de llegar a la Comisaría 13ª, adonde fue trasladado.

Las sospechas apuntan a que, tras advertir su fallecimiento, los policías trasladaron el cuerpo en varias oportunidades y limpiaron el móvil y el playón de la dependencia con el objetivo de ocultar pruebas.

La Fiscalía sostiene que existen elementos suficientes para atribuir a todos los involucrados una misma responsabilidad penal bajo la figura de tortura seguida de muerte agravada, por lo ocurrido durante el procedimiento que derivó en la muerte del albañil posadeño.