Posadas. Nelson Lukoski, supermercadista misionero, analizó la suspensión del pago a cuenta en el Control Fiscal en Ruta anunciada por el gobernador Hugo Passalacqua. Advirtió que la medida no tendrá un efecto inmediato en góndola sino problablemente «en unos meses» y que favorece sobre todo a empresas proveedoras externas a la tierra colorada.
Lukoski cuestionó el alcance real de la eliminación de la denominada aduana paralela en Misiones y sostuvo que el beneficio de la medida recae sobre las empresas que ingresan productos a la provincia, más que sobre el comerciante local.
«Lo único que se eliminó es el pago a cuenta. Ese pago a cuenta es lo que le genera el saldo a favor a todas las empresas que entran a Misiones, porque la verdadera retención la hacemos nosotros, los que somos agentes de retención en la provincia y le hacemos la retención del mismo porcentaje a cada factura que entra a la provincia de Misiones y que nos facturan a nosotros», afirmó.
A su criterio, «está muy mal enfocado si salimos a decir que esto es un beneficio para la empresa misionera. Esto es un beneficio para las empresas que siguen acumulando saldo a favor».
Sin embargo, Lukoski admitió que con el paso del tiempo la medida podría tener algún efecto indirecto en los precios, aunque sin certezas. «Al no hacer el pago a cuenta, no van a venir más a reclamar su saldo y en algún momento puede llegar a bajar ese porcentaje de la lista de precios con Misiones. Puede, en unos meses, pero nadie lo asegura», señaló.
El comerciante también planteó que una medida de mayor impacto para las pymes locales sería una reducción en los descuentos que enfrentan los comerciantes que actúan como agentes de retención. «Nosotros, los comerciantes de acá, venimos reclamando hace rato que esa sí sería una ayuda a las pymes de Misiones».
Precios en góndola: qué subió, qué bajó y qué se mantuvo
En paralelo, el referente del sector repasó el comportamiento de los principales productos en las góndolas misioneras durante las últimas semanas.
Indicó que el pollo registró una baja, producto de una reducción en las exportaciones que permitió una mayor oferta en el mercado interno. La carne vacuna, en tanto, se mantuvo estable.
La leche líquida fue el producto que registró una mayor suba. Las precipitaciones sostenidas durante 15 días afectaron la cuenca lechera de Santa Fe y Buenos Aires, lo que provocó que la entrega cayera un 50% y los precios volvieran a niveles de un año atrás, es decir, más caro. «Las leches larga vida andan rondando entre los 1800 y los 2400 pesos el litro, según la marca», precisó Lukoski.
La yerba acumuló un aumento del 5% luego de cuatro meses sin variaciones. «El año pasado, prácticamente durante todo el año hubo baja del precio de la yerba. Habíamos arrancado un kilo en 3300 pesos y terminamos con un kilo en 2600, 2700 pesos», recordó el comerciante. El queso también registró una suba de similar magnitud, en línea con otros productos de empresas que no habían ajustado sus precios en los últimos dos meses.
En relación con el sector de frutas y verduras, mencionó que el tomate volvió a bajar por el ingreso de producción desde Corrientes, aunque con problemas de calidad en las primeras partidas. El repollo corazón de buey reapareció en el mercado tras meses de ausencia, con un precio de $3000 el kilo, por encima del repollo común que se consigue entre $2000 y $2500.
