Comerciantes posadeños indicaron que durante octubre hubo una leve mejoría en las ventas

En octubre, el Índice de Ventas Minoristas Pymes, elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), reflejó un aumento interanual del 2,9% en las ventas minoristas. Este incremento fue recibido con cautela en el sector, aunque generó un clima moderadamente optimista entre los comerciantes de Posadas, quienes experimentan de primera mano el pulso de los consumidores.

Nelson Lukoski, propietario de Supermercados Nelson, señaló que octubre mantuvo una estabilidad de precios en la mayoría de los productos, a excepción del aceite, cuyo precio aumentó y podría seguir al alza en los próximos meses. Sin embargo, destacó que algunos artículos de la canasta básica, especialmente frutas y verduras locales, incluso mostraron una tendencia a la baja debido a una mayor producción regional.

“Octubre ha sido un mes distinto al resto por el Día de la Madre, que es la segunda fecha más importante en ventas. Notamos que este año, con la estabilidad en precios, los consumidores pudieron planificar mejor sus gastos, lo cual se tradujo en un repunte de ventas”, comentó Lukoski.

El comerciante también mencionó que se observó una preferencia hacia las segundas marcas, especialmente en zonas alejadas de los grandes centros urbanos, donde las primeras marcas no tienen tanta presencia. Además, de cara a fin de año, Lukoski prevé que productos tradicionales como el pan dulce y la sidra mantendrán precios accesibles gracias a una baja en el costo de insumos como la harina.

Por su parte, Carlos Beigbeder, de distribuidora JotaBe, compartió una percepción similar, destacando que octubre fue un mes “más esperanzador” en comparación con septiembre, sin grandes caídas en ventas. “Vemos cierta estabilidad en el mercado. Aunque los volúmenes siguen siendo más bajos que en otros momentos del año, se mantienen constantes. Esto nos permite proyectar una posible mejora en noviembre y diciembre, meses cruciales para el rubro”, explicó Beigbeder.

Para el empresario, la estabilidad económica y emocional percibida por los consumidores ayuda a que se animen a gastar en ciertos productos, aunque sigan eligiendo mayoritariamente marcas económicas.

Ambos comerciantes coincidieron en que la estabilidad en precios y la reducción de incertidumbre en el mercado están permitiendo a las familias realizar compras con mayor confianza. Las segundas y terceras marcas son las que tienen mejor desempeño, una tendencia impulsada por la necesidad de los consumidores de cuidar sus gastos, pero sin privarse de realizar compras planificadas.

Este panorama parece anticipar una temporada de fin de año menos complicada que la del año pasado, cuando la inflación y la devaluación abrupta golpearon el poder adquisitivo de las familias. Con esta relativa estabilidad, comerciantes como Lukoski y Beigbeder esperan que los próximos meses puedan traer una mejora sostenida en las ventas en el sector minorista.

Fuente: MO